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miércoles, 23 de marzo de 2011

Broken doll

No one seems to care.

I'm broken
like a moveless doll,
my hollow eyes
looking to the infinity.
smiling so heartlessly,
frozen for the eternity,
unable to walk forward,
unable to come back,
like a broken doll
stuck all alone.

Who would like to take home
this broken doll?

No one seems to care,
not even me,
not anymore.

martes, 22 de marzo de 2011

Distancia a los sueños

Hoy me siento un poco más cerca de mis sueños. Mañana probablemente me sentiré a una milla más lejos.

El tiempo

Un segundo más cerca y un segundo más lejos. Siempre a un segundo de distancia. Así es el tiempo.





Futuro, presente y pasado

Siempre intentando alcanzar el futuro, me doy cuenta de que ya he perdido el presente y solo miro al pasado.





El sueño

-¡Espera!

Extiendes los brazos y no lo alcances, pero sabes que lo deseas, que lo quieres, que lo amas...

Pero entonces despiertas y descubres que era un sueño, un sueño en el que soñabas amar sin ser consciente de estar soñando. ¿Entonces qué distingue el sueño de la realidad?-te preguntas.

¿Qué importa? Pronto el sueño se diluirá en el recuerdo y seguirás soñando ese sueño que es vivir.


Corazón de invierno

Los campos se visten de colores,
anuncian la primavera
y tan solo quiero tumbarme
desnuda sobre la hierba
y dejar que el sol me bañe
y quizás con su calor deshiele
el helado corazón que me queda
y traiga a mis ojos lágrimas,
lágrimas de rocío y pena;
porque la escarcha que lo recubre
me congela
y me hace indiferente
y me refrena,
y mi cara en el espejo
carece de expresiones,
solo espera.

En mi alma es invierno
y solo nieva.

¿Traerán las estaciones,
los campos y las flores,
a mi corazón la primavera?

lunes, 21 de marzo de 2011

Emboscada del pensamiento

Hoy otra vez
vuelvo a pensar en ti.

Cuando menos me lo espero
te deslizas en mi mente,
me emboscas,
me atacas el recuerdo,
y te vas
y nunca vuelves,
dejando tan solo el vacío,
viejo amante conocido,
la soledad de tu memoria
en mi memoria, conmigo.

¿Cuántos años han pasado?
Y siempre vuelves,
un pensamiento efímero
que se abre paso
en el silencio
de mi corazón helado
y siempre marchas,
cuando creo haberte olvidado
siempre llama tu recuerdo
a mi memoria,
tan lejano el adiós,
tu rostro y tu nombre
y tan cercano al corazón
que su quemadura huele a azufre.

Tan cerca,
caminamos por las mismas calles
pero nuestros pasos nunca se cruzan
y tan solo te llevo en el pensamiento
cuando me emboscas.

Hoy otra vez
vuelvo a pensar en ti
y comprendo
que sigues viviendo en mí,
no importa cuanto tiempo,
cuantos días,
cuantas noches,
cuantos años,
cuantos pasos
cuantas veces nuestros caminos no se crucen,
seguirás aguardando en la encrucijada de mi mente
para emboscarme el pensamiento
y revivir los viejos sentimientos
que nunca pude olvidar


domingo, 20 de marzo de 2011

El nacimiento del Demonio Rojo (Introducción)

Hace mucho tiempo, en un pueblo sin reino, morí y volví a nacer. La espada me bautizó con un baño de sangre y fuego y quedé marcado para siempre por mi nuevo nombre. Desde entonces he vivido al límite de la existencia, en la eterna encrucijada de quien soy y quien fui. Aquel día dejé de ser un niño y no se puede decir que mi camino haya sido fácil, ha sido bendecido por la sangre de mis enemigos y maldecido por la de mis amigos. En definitiva, mi nueva vida, mi nuevo nombre y yo mismo nacimos de la sangre, recorrimos su camino y nos bañamos en ella hasta olvidar que tal vez nuestra espada alguna vez no había sido roja.

Y puede que así fuera como nació la leyenda.


jueves, 17 de marzo de 2011

Cabello rojo

Peina el rojo,
peina el rojo con la caricia suave de sus dedos,
peina el rojo
el rojo fuego de su cabello,
peina el rojo
el rojo fuego
el rojo fuego que enciende amores ciegos,
peina el rojo
el rojo fuego
que quema corazones necios,
peina el rojo,
el rojo fuego de su cabello,
peina el rojo fuego que reduce a cenizas a sus amantes crédulos.

With my tiny hands

With my tiny hands
I wanted to reach the sky
to build a castle in the clouds
for you
for me

With my tiny hands
I wanted to hold the stars
and light your dark soul
to you
to me

With my tiny hands
I wished to hold you
and never ever let go
but dreams fall apart
like snow scattered in the wind
like clouds paint the sun black
my tiny hands
couldn´t protect my dreams
and they flowded like water,
rainy day of my tears.

One by one
my tiny hands
scatter the white petals from a wish,
a rose is dying
and my heart is calling to it.

Somewhere between here and there
our hearts are missing,
shoutig each others names
and I wonder
if my tiny hands will reach to you
again and again,
wishing to brake the distance
and bring you home to me,
to the place of memories.

Somewhere between you and me
if my tiny hands could hold your hands,
hands tied by the thread of destiny,
waiting to find its way back.

A rainbow of hope in the sky
Can't you see it?
Open your eyes and look up,
the same sky as mine,
dark or bright,
raise your hand
and reach for it,
the same sky connects us,
connects our hands,
connects our dreams.

I wonder if the rose petals
my tiny hands sacettered
will reach you with the wind
Can't you hear my wish?
Take my tiny hand
and come back,
come home,
come back to me.

Our hands are tied
by the red thread of destiny,
I wish for two hearts
to beat like one,
like you and me.


Our hands are tied
by the red thread of destiny


martes, 15 de marzo de 2011

Amante escarlata

Tus ojos me desangran con la mirada,
me beben el aliento y me atrapan el alma
¿Dónde estás vampiro,
ladrón de mis suspiros,
amante escarlata?
Regresa a buscarme
y cuando bebas
asegúrate de llevarte todo,
incluso mis recuerdos,
no dejes nada.
Súmeme en las simas del olvido
o arrástrame a la inmortalidad contigo,
pero no dejes solo tu memoria conmigo,
para a la eterna soledad dar abrigo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Tu ausencia

Sentada junto a mí
suspira tu ausencia,
se alarga el silencio
en las horas sin esencia
del vacío momento,
desperdicio del silencio
que habla con la voz
apagada del recuerdo.

Grano a grano
el reloj se desangra,
lágrimas de arena
que lloran tu falta,
se detienen,
dan la vuelta
y las horas marchan
al encuentro de más horas
que nunca descansan.

Hoja a hoja
se desnuda el calendario
y de pronto vuelve a ser diciembre
y no hay ningún regalo
bajo el árbol de los enamorados
y sentada frente al fuego
suspira tu ausencia,
meciéndose en el recuerdo
de caricias sin esencia
conmigo como único compañero
y el sonido de las horas y el silencio.

martes, 8 de marzo de 2011

Las estaciones de tu amor

Verdes los campos de trigo
verdes las ramas de espino
verde la primavera
que llega,
que llega
y se va contigo.


Rojo el sol al alba
rojo el calor que abrasa,
rojo el verano
en que ardo
en que ardo
con tu pasión descontrolada.



Marrones las hojas marchitas
marrones las castañas caídas,
marrón el otoño
que anuncia
que anuncia 

el frío de tu partida.


Blanca la nieve pura
blanca del mar la espuma
blanco el invierno
que siento
que siento
cuando tú te has ido.




Marrón

Marrones las hojas marchitas
marrones las castañas caídas,
marrón el otoño
que anuncia
que anuncia
el frío de tu partida.

Rojo

Rojo el sol al alba
rojo el calor que abrasa,
rojo el verano
en que ardo
en que ardo
con tu pasión descontrolada

Blanco

Blanca la nieve pura
blanca del mar la espuma
blanco el invierno
que siento
que siento
cuando tú te has ido

Verde

Verdes los campos de trigo
verdes las ramas de espino
verde la primavera
que llega,
que llega
y se va contigo.

Winter Heart

My heart is frozen
buried under lost feelings,
chained to past memories,
fleeing moments of you and me.

Winter has come to my heart
and you have flown like summer breeze,
like a brief shooting star on an endless night,
a second left to passing dreams.

Winter has come to my heart,
winter is here to last.
Winter has come
winter has come
winter has come to my heart
and I've buried my love on ice
so it wont't hurt.

My heart is frozen,
I carved on ice our memories,
frozen scultures of us
that will be my company for eternity.


Winter has come to my heart 
and you have flown like summer breeze,
like a brief shooting star on an endeless night,
a second left to passing dreams.

Were you ever beside me?
Or were you just my fantasy?
Were all your words lies?
Or did you love me just a bit?

Winter has come to my heart,
winter is here to last.
Winter has come
winter has come
winter has come to my heart
and I've buried my love on ice
so it wont't hurt.


domingo, 6 de marzo de 2011

Noche de pasión

Quise decirte adiós
pero tus labios secuestraron los míos
y en un solo instante
perdí la cabeza y el abrigo.
Mientras tus besos
dibujaban la línea de mi cuello
encontraron tus dedos
el camino hasta mi cuerpo,
con la habilidad de la experiencia
deshojaste mis botones
uno a uno
sin prisa, sin pausa y con descaro,
cayeron todas mis defensas
y quedé a la merced de tus manos.

La camisa se deslizó hasta el suelo,
tus labios escribiendo con la tinta de los besos
y supe que había perdido
una vez más secuestrado por tu aliento,
enjaulado por las prisas de mi propio deseo,
desnudo, un juguete entre tus dedos,
cautivado por tus curvas,
ebrio del licor de la locura,
jadeante por tus huesos.

La razón había perdido la batalla,
derrotada por tu juego de caderas,
la danza mortal de tus miradas
mientras a oleadas
se abría el éxtasis paso por mi sangre,
premonición de la inminente derrota.

En qué momento cayó tu vestido lo ignoro,
pero se deslizó sinuoso hasta el suelo
disfrutando de la caricia de tus curvas,
si fueron las culpables mis manos o las tuyas
también lo ignoro
pues para entonces mi cuerpo había perdido las riendas,
se había ahogado la razón
y mis movimientos ya no respondían más que a ti,
reina de la ilusión.

Tu desnudez reverberó bajo los focos,
tu piel suave bajo mis manos.
A un aleteo de tus largas pestañas
salieron mis brazos a buscarte
y rodearon tu cintura delgada
y te atrajeron de regreso a mi cuerpo,
al rincón que te pertenece por derecho.

Lo que ocurrió después no lo recuerdo,
se perdió en un baile de sábanas y cuero,
entre la sensual melodía del placer de tus jadeos
mientras me dejaba arrastrar en la hipnótica marea
de tus movimientos,
de la danza salvaje de nuestros cuerpos.

Cuando desperté en la mañana no quedaba nada
como siempre habías desaparecido como un sueño,
como la ilusión que se disipaba en nuestros encuentros,
de ti no quedaba más que la nostalgia del momento
y tu dulce fragancia en el aire cargado de mi cuarto,
apresada en mi cama, mis sábanas y mi cuerpo
como si se negaran a dejarte marchar con el recuerdo.

Una vez más me habías hecho tuyo
y abandonado a la melancolía de los sueños,
prisionero eterno del deseo
y del recuerdo perenne de tu cuerpo.

sábado, 26 de febrero de 2011

Ruinas de amor

Me destruiste con tus palabras
y me reconstruiste con tus mentiras
y ya no quedan sino ruinas
en el corazón donde vivías.

Con sueños vanos e ilusiones
erigiste un castillo en las nubes,
me coronaste tu princesa
y con el primer beso de azufre
me entregaste a las llamas
de una pasión desenfrenada
y con la primera ráfaga de viento
voló el palacio sobre el cielo
y no quedaron sino cimientos
donde dormir mis cenizas.

En el cementerio de mis emociones
una lápida sin nombre
donde duermen
todos tus recuerdos
y en tu puerta
un buzón sin placa
que solo habla de silencio,
de una ilusión vana
que se llevó el viento.

¿Volverán a visitarme tus fantasmas,
a la princesa de los cimientos
de un palacio de promesas
derruido por el viento?
A la princesa de la ruinas
de un corazón desconsolado
habitado por los suspiros
de un recuerdo enamorado.

viernes, 18 de febrero de 2011

Sitting with my cigarrette

Sitting alone in the park
watching my cigarrette die
with nothing else to do
time comes and pass by
and I remenber you
sitting beside me,
drinking, talking, laughing
and letting me sing
and I ask myself
if you'll be somewhere
thinking of me, maybe.

I'm still the kid I used to be,
the one you left behind
I wonder if you've grown up
and realized your dreams.

Sitting alone in the park
watching my cigarrette's smoke
fly to the open sky
I wish you'd see its cloud
and think of me
as I remenber you
sitting beside me
drinking, talking, laughing
and speaking about your dreams
always withs sparks in your eyes
like sunshine in the sea.


I'm still the kid I used to be,
the one you left behind
I wonder if you've grown up
and realized your dreams.

I'm still sitting in the park
beside your memories,
the kid wich loved your smile
and wished for your dreams.


I'm still the kid I used to be
trapped into your memories
wishing for your dreams
without anything left
but this diying cigarrette
and my throbbing heart
thinking of you
waiting for you
in the same bank in our park
watching the clouds and the time
come and pass by
wondering if you see them too.


I'm still the kid I used to be,
the one you left behind
I wonder if you've grown up
and realized your dreams.


domingo, 13 de febrero de 2011

Incomprehensible

You brake my heart and then you mend it
you shout at me and then you cry
you kiss my lips and then you say goodbye

How I'm supposed to understand?
your incomprehensible behaviour
it's driving me nuts.

You smile at me and then you seem so angry,
you embrance my body and then you push me away
and nothing seems to be on the right place
whenever you come my way.


You brake my heart and then you mend it
you shout at me and then you cry
you kiss my lips and then you say goodbye

How I'm supposed to understand?
your incomprehensible behaviour
it's driving me nuts.

I'm unable to follow your requests
are you playing some sort of game?
asking me to come and then leaving my place
Am I the puppet in your play?

How am I supposed to understand?
your incomprehensible behaviour
I'm unable to understand
your incomprehensible behaviour
and you are driving me nuts.

On a long journey to insanity
I've got the first ticket,
one to the infinity
of your love tickles.

You are making a fool out of me
coming and then leaving,
calling and then hanging
mending the heart you broke,
smiling after you shout,
kissing and running,
embrancing and hiding
but I'm still hanging here,
a puppet in your hands,
you are my game master
'cause I still love you,
I'm a loving fool,
a fool in your arms.


You brake my heart and then you mend it
you shout at me and then you cry
you kiss my lips and then you say goodbye

How I'm supposed to understand?
your incomprehensible behaviour
it's driving me nuts.



I hear your call

I hear you call me
but I can't reach you,
I look for you on my dreams
but you are nowhere
Then, why do I hear your call?

Tell me, baby,
where are you?
are you thinking of me?
I don't seem to be able to let go
Why do goodbyes hurt this much?
I don't seem able to cry nor smile
since you are not here today.

I hear your voice
but you are nowhere

Unable to go on,
unable to come back,
trapped in my dreams,
I hear your call
time and time again
you are calling me,
but when I look back
you are nowhere
to be found.

Did I imagine everything?
Was your voice just a fantasy?
A cry for eternity?
Or are you calling for me silently
from your soul to infinity?


Tell me, baby,
where are you?
are you thinking of me?
I don't seem to be able to let go
Why do goodbyes hurt this much?
I don't seem able to cry nor smile
since you are not here today.

I hear your voice
but you are nowhere

(bis)

My hands reach for you
and fall and fall and fall


jueves, 10 de febrero de 2011

El baile de la reina

El rey coronó a la reina
con una corona de espinas,
sus lágrimas de sangre roja
como el ácido de sus mentiras.

Bailó desnuda en su banquete
con sus espinas y sus disfraces
ante los hombres que la tuvieron
y juraron fieles sus estandartes.

A cada unos de los comensales
que le juraron amor eterno
la reina les regaló una rosa
y con sus espinas hizo correr la sangre roja.

El rey bebió en copa dorada
la sangre de sus mentirosos
y dejó que la reina coronada bailara
vestida de escarlata y oro.

La reina baila desnuda
con su corona de espinas
entre los cuerpos de sus amantes
con solo su piel vestida
y gira con sus fantasmas
y muere con sus espigas
bajo la mirada acusadora
del rey que no la quería.

domingo, 6 de febrero de 2011

Diario de Una Mujer sin Burca 1

Ya lo profetizaron los mayas y los aztecas, el año 2012 sería El Fin del Mundo según unos y Un Cambio según otros. Si hay algo de verdad en esa vieja profecía hasta el día de hoy lo ignoro, pero sin duda aquel fue el año en que mi mundo se vino abajo y cambió irremediablemente para siempre el curso de mi vida.

Hasta entonces había vivido protegida en un capullo de seda. Ajena al mundo encerrada en mi cómoda vida de estudios y más estudios, sin pararme a considerar la situación del mundo ni las dificultades de la vida a mi alrededor. Todo aquello no me concernía encerrada como estaba en mi carrera y en mí misma, estancada en aquella etapa de mi vida. Probablemente prefería no saberlo, cerrar los ojos al mundo que poco a poco se iba consumiendo, protegida en mi crisálida con una falsa sensación de paz y tranquilidad.

Pero seguramente no era la única, a mi alrededor el mundo vivía igual que yo. Tal vez por ello la tragedia nos tomó a todos por sorpresa, como una aguja que explota de pronto la comodidad de nuestra burbuja y no somos capaces de actuar.

El conflicto comenzó en el norte de áfrica, peligrosamente cerca de nuestra casa y sin embargo, en lo que nosotros consideramos un mundo tan lejano que nunca podría tocarnos. Observamos desde fuera las guerras, las peleas y conflictos incapaces de comprender nada. Me pregunto si en aquel momento alguien lo vio venir. Probablemente no y si lo hizo sería como una idea alocada que cruza un instante tu mente y la rechazas al segundo siguiente como inconcebible para la paz de tu vida segura y tranquila, la vida que has vivido siempre. Tampoco creo que esperarlo hubiera cambiado nada.

Por ello nos tomó a todos por sorpresa cuando el conflicto escaló y de pronto cruzó el mediterráneo y llamó de lleno a nuestra puerta. No estábamos preparados para la guerra y el país cayó en apenas unos días sin presentar batalla. Y entonces el mundo se vino abajo, la famosa era contemporánea de la que todos estábamos tan orgullosos se derrumbó y regresó la oscuridad de una edad media que preferíamos no recordar. Las mujeres que habíamos vestido minifaldas sin preocupaciones, que incluso habíamos hecho topless sin vergüenza en la playa nos veíamos forzadas de pronto a llevar pañuelos en la cabeza, a no mostrar un solo cabello y a cubrirnos hasta el último palmo de piel. Mujeres profesionales forzadas a abandonar sus carreras y sus trabajos, a no ser nada, a perder sus vidas... todo en un instante, de un solo plumazo. El mundo se vino abajo tan rápido que hubo tiempo para asimilarlo, y tan sin sentido para nosotros que no fuimos capaces de comprenderlo.

Y sin embargo la tragedia no me sacudió de lleno hasta aquel innombrable día de mayo, el día en que mi vida terminó. Hombres y mujeres por igual se reunieron en la plaza tal y como dios los trajo al mundo para protestar, para luchar por sus derechos, para gritar al mundo que querían la libertad que habían perdido, la libertad para vestir como quisieran, para mostrar su piel que después de todo era suya, para proteger sus profesiones y sus creencias. Nadie se detuvo a escucharles. Los tanques rodearon la plaza y dispararon a matar. Los gritos se dispersaron en un baño de sangre y la libertad terminó tan pronto como había empezado. Los adoquines se tiñeron de rojo y en el mundo se hizo el silencio. Fue una masacre.

Tenía 21 años. Aquel día en aquella plaza lo perdí todo. A mis padres, a mis tías y tíos e incluso a mis amigos. Todo voló dejando tan solo un río de sangre, como si nunca hubieran existido. Aquel día yo también debería haber estado allí luchando por la libertad que nos había sido arrebatada y sin embargo me quedé en casa con la excusa de que tenía que estudiar, como siempre ajena a todo, al mundo que estaba a punto de derrumbarse. Puede que en alguna parte de mi alma presintiera el peligro, en un recodo de mi ferviente imaginación al que nunca hacía caso, y por ello decidiera no ir. Hasta el día de hoy no me lo perdono, no haber ido, no haber luchado porque no fueran y haber protegido lo que me importaba. Quedarme atrás como una cobarde, ocupando mi mente en pensar cosas triviales. Si aquellos que perdieron la vida en aquella plaza fueron héroes o necios hasta el día de hoy no lo sé. No creo que fueran conscientes del peligro que les acechaba cuando tomaron las calles sin miedo con sus ideales como único estandarte. Protegidos como siempre habíamos vivido, arrebujados en la paz de nuestras vidas alejadas de la guerra y la violencia, aquellos actos salvajes nos parecían una utopía lejana, una historia ficticia de un lejano país sin nombre. Hasta que la carnicería bañó nuestras calles y el país quedó mudo de espanto. Pero una cosa no voy a negarles a todos ellos, fueron valientes al morir luchando por sus ideales, demostraron un valor del que yo carecí, algo que admiraré siempre mientras lloro cada una de sus muertes.

Aquella noche en que lo perdí todo, sumergida en la incredulidad y la desesperación, fue la primera vez que publiqué mis pensamientos y protestas en internet bajo el nombre "Mujer sin Burca" poniendo en práctica un par de trucos que conocía para esconder mi identidad. Aquel pequeño acto de insurrección era todo a lo que me atrevía,mi único coraje. Siempre se me había dado bien la guerra de palabras y aunque no creía que mi voz fuera a ser escuchada, necesitaba gritar aunque fuera sin sonido en un frío mundo de ceros y unos. Entonces no podía sospechar que aquel pequeño discurso escrito, aquel amasijo de penas, gritos e ideales que escribí para desahogarme, no sería más que el comienzo de un movimiento liberal que sacudiría mi vida más de lo que podía imaginar.


domingo, 30 de enero de 2011

Not believing

I'm done believing
that you'll be coming
to take me home,
I won't stand waiting
I'll be walking
on my own.

viernes, 28 de enero de 2011

Waiting with my memories

I tried to say goodbye
but you weren't listening
was it cause you don't care?
or you don't want to hear me say?
I'm still wondering about you and me
You've trapped me inside your cage
and now I can't leave,
not like I care,
but do you?

It's time for the truth
I'm still waiting,
sitting alone in your room
with my suitcase
packed with everlasting memories
Will you come and tell me?
It's time to be sincere,
about the rest I don't care,
goodbyes can wait,
feelings can change,
but memories never fade.

Will you come and tell me?
I'll be waiting trapped on your cage
with my packed memories
give me a farawell present,
an everlasting deed
or cling to me with sincerity
and never let go of me.

martes, 25 de enero de 2011

ETÉREA: Parte 1

(Casi cien años después)

El siglo XXI era un siglo extraño. Ruidoso y frenético, la ciudad siempre estaba poblada de gente, gente siempre con prisa que caminaba por la calle sin mirar alrededor, sin ver y sin prestar atención. Se cruzaban unos con otros y ni siquiera se cruzaba una mirada, parecía haber una prohibición en contra de encontrarse con los ojos de un extraño. Y las calles siempre llenas de extraños ruidos, máquinas, pitidos, luces y humo. Los avances eran tan rápidos que era imposible estar al día, pero también era imposible aburrirse intentando estarlo.

Aquel día como cualquier otro vagaba sin rumbo por las calles de la ciudad dejándose arrastrar por su entorno. No se sorprendió cuando un humano joven ocupado en escuchar música de sus cascos chocó contra ella y la atravesó como si nada, siguiendo su camino imperturbable al ritmo de su música. Aquello también había cambiado. Antaño los seres humanos inconscientemente evitaban su presencia aún si no eran capaces de verla, de algún modo presentían que había algo allí que no debería estar. Sin embargo con los siglos, o puede que con los adelantos de la ciencia y la tecnología. los seres humanos habían perdido esa capacidad de presentir lo sobrenatural, ya no estaban atentos a nada que no fuera su entorno físico y estaban dejando morir el cada vez menos existente sexto sentido. Aquello probablemente había facilitado la vida de muchas criaturas sobrenaturales que podían vivir entre humanos sin levantar sospechas, cosa que también representaba un peligro para la humanidad que vivía al margen de aquel mundo de misterio. Sin embargo para ella que pasaba los días como una solitaria vagabunda era como si incluso el mundo rechazara su existencia.

A lo lejos el estridente sonido de unas sirenas que se acercaban llamó su atención. Reconoció al instante la ambulancia que cruzaba a toda velocidad la calle. Y por encima de la ruidosa sirena reconoció otro sonido tan frágil que era apenas perceptible incluso para sus delicados sensores paranormales: el suave gorgoteo del mar, como las olas al morir contra la arena.

El corazón le dio un vuelco en el pecho. (En sentido figurado, ya que un espíritu no tenía corazón y sin embargo era increíble como su alma recordaba lo que había sentido su cuerpo tanto tiempo atrás.) El sonido del mar era como una poderosa llamada de auxilio, un imán para ella. Sin pensarlo dos veces saltó a la carretera tras la ambulancia y echó a correr tras ella. Ni siquiera un vehículo moderno era capaz de dejar atrás a la forma incorpórea de un espíritu. Necesitaba ver con sus propios ojos la fuente de aquel sonido tan conocido. Si tan solo hubiera una leve oportunidad, aunque sea un segundo para volver a encontrarse....

Y entonces un alma asomó la cabeza a través de la puerta trasera de la ambulancia. A juzgar por su aspecto era el espíritu de un chico joven, en torno a los dieciocho. Su presencia era semitransparente y temblorosa, como la de un alma que aún se aferra a la vida de su cuerpo malherido. Los ojos de ambos se encontraron y pudo distinguir la mirada sorprendida, perdida y asustada de aquella joven alma. Sintió un dolor desgarrador atravesarle el pecho que reconoció como angustia. Hacia tiempo que no sentía una emoción tan humana por alguien. Extendió la mano hacia el espíritu del chico y forzó una sonrisa.

-Vive-le ordenó apoyando un dedo sobre su transparente frente-Debes vivir. No hay nada al otro lado para ti. No temas yo estaré contigo, así que ahora regresa a tu cuerpo.

Insufló apenas una pequeña parte de su poder e hizo retroceder aquel alma al interior de la ambulancia y con suerte de regreso a su cuerpo. 

El suave sonido del mar comenzó a debilitarse, a desvanecerse en el ruido del día a día del siglo XXI. Aún así ella siguió a la ambulancia. Había hecho una promesa y puede que aún tuviera una oportunidad única, la oportunidad que tan solo se le presentaba una vez cada cien años.

Cuando llegó al hospital era un gran ajetreo de enfermeras alarmada y cuchicheos. No le costó mucho oír sus conversaciones.

-Parece que el chico que acaba de entrar se ha intentado suicidar.

-¿De verás? Es una lástima y parece tan joven...

-Sí, al parecer se ha tirado de un puente. Por suerte ha caído contra las vigas y han amortiguado su caída.

-¿Por qué haría algo así un chico tan joven y además guapo?

Pasó de largo de los murmullos hasta la doble puerta cerrada del quirofano. Cerró los ojos y aguardó mientras el sonido del mar iba muriendo como olas contra la arena hasta desaparecer.

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Dan abrió los ojos lentamente. Todo su cuerpo estaba abotargado y parecía que se negaba a responderle. A su pesar reconoció el olor a desinfectante, químicos y enfermedad propios de un hospital. Su mirada pasó despacio de la vía que sobresalía de su brazo a las blancas paredes de la habitación y por último a la extraña joven que lo miraba sentada en lo que parecía un incómodo sillón. La miró con extrañeza. Era bastante bonita, de mediana estatura, delgada, piel pálida de aspecto suave, largo y ondulado cabello castaño y unos grandes ojos almendrados que lo observaban en silencio. Y sin embargo estaba completamente fuera de lugar ataviada con aquel vestido blanco que parecía salido de una obra de Shakespeare. ¿Era una actriz? ¿Había salido de alguna obra de teatro? ¿Y qué hacía allí en aquella habitación de hospital que sin duda era la suya? Extrañamente la desconocida no parecía sentirse fuera de lugar.

-¿Quién eres?-preguntó y su voz sonó ronca y cansada.

La desconocida sonrió.

-Llámame Anais. 




miércoles, 19 de enero de 2011

El muñeco de la princesa

En su sexto cumpleaños la princesa recibió un regalo muy especial: un muñeco. Era una verdadera obra de arte: del tamaño de un niño, estaba fabricado con la más blanca de las porcelanas, su cabello fino, liso y corto era tan dorado como el sol y vestía un exquisito traje de terciopelo azul a juego con sus redondos y brillantes ojos de cristal.

La princesa que pasaba mucho tiempo sola debido al ajetreado trabajo de sus padres los reyes, lo convirtió en su inseparable compañero y lo bautizó con el nombre de Cristian. Lo sentaba a la mesa con ella a la hora de comer, desayunar y cenar, recibían juntos las clases, dormía con él entre sus brazos y siempre cuidaba de que estuviera limpio y bien peinado, e incluso le hacía trajes a mano y le contaba todos sus secretos. Pronto se convirtió en el único y mejor amigo de la princesa.

Sin embargo los años pasaron y el muñeco empezó a parecer más viejo y sucio, impropio de ser el juguete de una princesa. Pero cuando los reyes intentaron librarse de él prometiendole  regalarle un muñeco más nuevo y bonito a cambio, la princesa se negó en redondo y protegió a Cristian con su cuerpo y su llanto. E incluso cuando los sirvientes a escondidas intentaron tirarlo, la princesa lo recuperó de la misma basura y lo limpió y cuidó con sus propias manos.

El muñeco que había crecido querido por la princesa tomó vida aquella noche y comenzó a andar, hablar y comportarse como cualquier ser humano y con los años incluso llegó a crecer con la princesa. Y es que el muñeco era más que un juguete, era un golem cuyo corazón de piedra había sido calentado por el amor incondicional de la princesa y su enorme cariño a partir de los años le había insuflado vida, hasta que había sido capaz de despertar de su letargo de piedra.

Desde ese día en adelante la princesa nunca más estuvo sola y siempre tuvo un amigo incondicional a su lado. Y así se convertiría en una leyenda, la historia de la princesa que siempre iba acompañada por un apuesto hombre de piel pálida como la porcelana, cabello dorado como el sol y redondos y brillantes ojos azules como cristal, y del próspero y hermoso reino lleno de amor y paz que construyeron juntos.


domingo, 16 de enero de 2011

La princesa durmiente

Erase una vez, en un país lejano cuyo nombre nadie ya recuerda, una hermosa princesa de corazón puro e inocente que vivía pacífícamente en su castillo. Todos en la corte la querían e incluso los animales, las hadas y las criaturas del bosque la adoraban y buscaban su compañía. Sin embargo la princesa sabía que faltaba algo en su vida y se preguntaba que era hasta que un día lo encontró: el amor. 

Se enamoró perdidamente de un apuesto caballero que visitó el palacio y cuando este le ofreció acompañarlo cuando se fuera no dudó en dejarlo todo y seguir a su amado en sus viajes. Así la princesa vivió feliz dejando de ser una princesa y aunque todos en la corte la echaban en falta se alegraban de su fortuna.

Sin embargo el apuesto caballero una vez que hubo ganado fama y fortuna gracias a la amada y dulce princesa la abandonó en el bosque diciendo que nunca la había amado y que tan solo la había utilizado para alcanzar la grandeza. Devastada por la traición de la única persona a la que había amado la princesa perdió la capacidad de amar y su corazón quedó congelado e inservible. 

Las criaturas del bosque incapaces de soportar contemplar la destrucción del dulce e inocente corazón de la princesa que ahora era incapaz de amar decidieron echar un conjuro sobre ella. La sumirían en un profundo sueño del que no podría despertar hasta que apareciera el hombre que hubiera de amarla y podría descongelar su gélido corazón sin vida.

Así la hermosa princesa duerme eternamente con su corazón congelado en una cama de rosas protegida por sus espinas de aquel que quiera dañarla hasta que aparezca quien pueda derretir su corazón y enseñarle otra vez a amar.


Sleeping Beauty

I'm digging a hole into my heart
to bury my unrequitted love,
on the frozen coffin of my hopes
I´ll sleep a hundred years,
don't come my bright prince
and wake the eternal sleeping beauty
who has taken darkness as her lover
and sleeps now on oblivous eternity.

sábado, 15 de enero de 2011

ETÉREA: Prólogo

Bajo el hermoso cerezo en flor, bañada por los suaves pétalos mecidos por la brisa de primavera, una dama descansa con sus ojos cerrados y el rostro inexpresivo alzado al cielo grisaceo. Podría ser la más hermosa de las doncellas, de mediana estatura y delgada, frágil como una muñeca, con su piel pálida como las primeras nieves de invierno y el largo y ondulado cabello castaño esparcido suavemente como un abanico sobre la hierba, aún húmeda con el rocío de la mañana. Sus largas y oscuras pestañas permanecen inmóviles y apenas es perceptible el leve movimiento de su pecho.

El amanecer irrumpe en el pequeño claro y baña de lleno su atractiva figura, hermosa en el delicado vestido blanco de corte medieval. Si alguien la viera podría enamorarse en un instante de su belleza. Pero nadie puede verla, porque los espíritus no están hechos para ser percibidos por los ojos mortales y tendrá que seguir su solitaria existencia en el más absoluto de los silencios. Pero no hoy.

El viento arrastra el lejano sonido del mar, las olas al morir contra la arena, pero no hay ningún mar cerca. Con el suave ruido de las olas hace un caballero su misteriosa aparición. ¿O tal vez es él quien trae consigo el canto del océano? De la nada sus pies se posan sobre la tierra. Es hermoso y misterioso como una aparición. Alto y esbelto, el largo y sedoso cabello oscuro le cae suavemente sobre los hombros de la camisa blanca en contraste con la palidez innata de su piel. Sus rasgos son nobles: pómulos altos, nariz recta y finas cejas del color de la medianoche coronando unos alargados ojos grises como un cielo tormentoso. 

El hombre observa en mesmerizado silencio a la doncella durmiente bajo el cerezo y sonrie.

-No has cambiado nada, Anais- murmura absorto arrodillándose junto a ella- tan pura, inocente y descuidada como siempre.

Extiende la mano y suavemente, despacio, acaricia su sonrosada mejilla. Como si se hubiera roto un conjuro Anais abre los ojos y lo mira directamente con esa dulce y profunda mirada castaña que parece embeber su entorno. Se deja arrastrar por el torbellino de emociones reflejadas en aquella mirada: tristeza, felicidad, soledad, paz y sobretodo amor, un increíble amor que no ha perdido su esplendor con el paso de los siglos.

-Ellegard-susurra la mujer y de pronto, como si despertara de un largo sueño se yergue apoyando su espalda contra el cerezo- ¿Cuánto hace que has llegado?

Ellegard acaricia su cabello y enreda cariñosamente los dedos en los oscuros tirabuzones.

-Tranquila, acabo de llegar-responde con suavidad atrayéndola hacia sí- aunque me hubiera gustado contemplar por más tiempo tu hermoso rostro.

-No bromees con eso-interrumpe ella alarmada- quiero aprovechar el poco tiempo que tenemos para estar juntos

-En ese caso-Ellegard se inclina sobre ella y toma su delicado rostro entre sus manos- No perdamos tiempo.

Sus labios se posan sobre los de ella, al principio con suavidad y dulzura hasta que los sentimientos comienzan a aflorar apasionados y el beso se torao más profundo, más agresivo y confuso. Caen abrazados sobre la hierba húmeda con sus dedos entrelazados. Hubieran estado respirando fuerte si estuvieran vivos, pero la muerte te quita incluso ese privilegio, incluso el de oír el sonido desbocado de tu corazón enamorado.

Ambos saben que tan solo tienen un día, 24 horas para ellos y tan solo ellos. Es demasiado poco para contar las largas historias de un siglo, para expresar las emociones desbordantes que habían permanecido selladas en sus corazones solitarios, para empezar a compartir y a volver a comprenderse... tan solo les queda amarse desesperadamente hasta que el alba interrumpa el hechizo, la maldición de los amantes y aprovechar cada minuto como el último que es.

El amanecer interrumpe su encuentro cien años demasiado pronto para los enamorados que apenas han empezado a reencontrarse en brazos del otro, en los besos, las palabras, los suspiros...pero nunca las promesas. Ellegard alza la vista al sol que despierta con tristeza infinita acuarelada en sus ojos grises.

-Es la hora-dice innecesariamente, las palabras que ambos saben pero no desean oír.

-Debes irte- corrobora Anais con voz que trata desesperadamente de ser inexpresiva.

El lejano sonido de las olas regresa arrastrado con el viento mientras Ellegar se inclina una última vez para posar un beso en sus labios con ternura. Tiene el sabor amargo de la despedida.

-Volveré-susurra mientras el rugido del mar lo envuelve y su cuerpo comienza a fundirse en el amanecer. No es una promesa sino un hecho.

-Te estaré esperando- responde Anais como siempre, alargando la mano hacia la figura que desaparece envuelta en la caricia de las flores del cerezo-Qué son cien años más de espera para quien ya ha vagado durante siglos por estas tierras.

Su mano cae inerte sobre su regazo mirando con ojos vacíos el lugar donde Ellegard ha desaparecido hace apenas un instante.

-Que son cien años de soledad por poder estar unas horas contigo-repite doblándose sobre si misma.

Su mano temblorosa se aprieta con fuerza contra su pecho y contiene un sollozo mientras empieza a temblar y siente la calidez de las primeras lágrimas bañar sus rostro.

-Que son cien años más...-solloza. Las palabras parecen dejar de tener sentido- ¿Pero entonces por qué duele tanto?

Se deja caer al suelo vencida y deja que el viento y los pétalos rosados la mezan en su llanto.

Cien años de soledad y un solo día con tu ser amado es una dulce maldición para los enamorados.


martes, 11 de enero de 2011

Mi corazón no estaba preparado para quererte

Mi corazón no estaba preparado para quererte. Pero tú lo forzaste con tus besos, con tus bailes, con las dulces palabras al oído, con el licor de tus mentiras me emborrachaste para luego dejarme probar el infierno de la abstinencia, el amargo sabor de la soledad y la ansia de volver a alcanzarte.

Mi corazón no estaba preparado para quererte. Pero tu codicia no conoce límites y lo despertaste, el corazón puro e inocente de una niña que no está preparado para conocer los celos, el odio, la envidia, la roja pasión enardecida de las noches sin luna y los oscuros secretos que se esconden tras ella.

Mi corazón no estaba preparado para quererte. Pero nunca te importó y lo hiciste tuyo, retorciste la pura inocencia que solía vestir de blanco, ansiando todo cuanto no podías tener como siempre, bañándote en el impuro secreto de lo que nunca antes conociste y en vez de protegerlo lo tomaste, lo usaste, lo agotaste y una vez destruido lo tiraste.

Mi corazón no estaba preparado para quererte y aún así lo conquistaste y te quiso. Ahora es demasiado tarde para todo, incluso para arrepentirse. Y sigues hacia delante como si nunca nada fuera importante, sin mirar atrás al despojo que dejaste, a la tumba del blanco que asesinaste; porque sabes que si miras atrás al laberinto de traiciones que creaste, abanicándose en un oscuro amasijo de celos y envidias sin nombre, quedarás atrapado por siempre, incapaz de dar un paso para alejarte de este cementerio de marchitos sentimientos.


domingo, 2 de enero de 2011

Mil y una palabras de amor

Escribí mil y una palabras de amor
en una carta para ti
y la encerré en el fondo de un cajón
para no volverlo abrir.

En su lugar nuestras mentiras
se van grabando en el corazón,
engaños y fantasías
disfrazadas de algo mejor.

Porque no encuentro el valor
para confesarte todos mis sentimientos,
se van poco a poco marchitando
esperando a tu regreso
y que cuando aparto la vista
para no decir te quiero
espero que tus ojos me sigan
hasta el fin de nuestro encuentro.

Porque eres la luz que me ilumina
como a la luna el sol
eres el fuego que me ciega
y me quema el corazón.

Escribí mil y unas palabras de amor
en un barco de papel,
dejé que se lo llevara el mar
soñando con volverte a ver.

Y que quizás todas las palabras
que no te puedo decir
en una botella de agua salada
puedan llegar hasta ti.


Porque no encuentro el valor
para confesarte todos mis sentimientos,
porque pierdo las palabras
y dejo pasar el momento,
porque con una sola mirada
sentí como me desnudabas
y mirando a través de mi alma tuve miedo.

Porque eres la luz que me ilumina
como a la luna el sol
eres el fuego que me ciega
y me quema el corazón.

Escribí mil y una palabras de amor
en un avión de papel
y dejé que se lo llevara el viento
fingiendo que era sin querer.

Dejaré mi confesión a la suerte,
al destino que el viento eligió
si llegara a tus manos
sería un milagro disfrazado de amor.

Porque no encuentro el valor
para confesarte todos mis sentimientos,
cuando nuestros ojos se encuentran
los aparto corriendo
pero cuando te doy la espalda
tan solo espero que no apartes la vista
y mires como me alejo,
con mi corazón en una arista.

Porque eres la luz que me ilumina
como a la luna el sol
eres el fuego que me ciega
y me quema el corazón.

Cantaré mil y una palabras de amor
soñando con llegar a ti
y sentada bajo tu ventana
quiero creer que las podrás oír,
porque he encontrado el valor
para escribirte esta canción
con la esperanza perenne
de que te alcance todo mi amor
y aunque sé que soy exigente
por querer tanto de ti
intenta por favor comprenderme,
todo aquello que no puedo decir.

Tú que con una mirada
me atraviesas el corazón
y desnudas mi alma
sin tapujos ni rencor,
tú que me iluminas
como a la luna el sol,
tú, cuyo calor me ciega
y me quema la razón,
para ti son estas
mil y una palabras de amor.