Hoy otra vez
vuelvo a pensar en ti.
Cuando menos me lo espero
te deslizas en mi mente,
me emboscas,
me atacas el recuerdo,
y te vas
y nunca vuelves,
dejando tan solo el vacío,
viejo amante conocido,
la soledad de tu memoria
en mi memoria, conmigo.
¿Cuántos años han pasado?
Y siempre vuelves,
un pensamiento efímero
que se abre paso
en el silencio
de mi corazón helado
y siempre marchas,
cuando creo haberte olvidado
siempre llama tu recuerdo
a mi memoria,
tan lejano el adiós,
tu rostro y tu nombre
y tan cercano al corazón
que su quemadura huele a azufre.
Tan cerca,
caminamos por las mismas calles
pero nuestros pasos nunca se cruzan
y tan solo te llevo en el pensamiento
cuando me emboscas.
Hoy otra vez
vuelvo a pensar en ti
y comprendo
que sigues viviendo en mí,
no importa cuanto tiempo,
cuantos días,
cuantas noches,
cuantos años,
cuantos pasos
cuantas veces nuestros caminos no se crucen,
seguirás aguardando en la encrucijada de mi mente
para emboscarme el pensamiento
y revivir los viejos sentimientos
que nunca pude olvidar
