Me destruiste con tus palabrasy me reconstruiste con tus mentiras
y ya no quedan sino ruinas
en el corazón donde vivías.
Con sueños vanos e ilusiones
erigiste un castillo en las nubes,
me coronaste tu princesa
y con el primer beso de azufre
me entregaste a las llamas
de una pasión desenfrenada
y con la primera ráfaga de viento
voló el palacio sobre el cielo
y no quedaron sino cimientos
donde dormir mis cenizas.
En el cementerio de mis emociones
una lápida sin nombre
donde duermen
todos tus recuerdos
y en tu puerta
un buzón sin placa
que solo habla de silencio,
de una ilusión vana
que se llevó el viento.
¿Volverán a visitarme tus fantasmas,
a la princesa de los cimientos
de un palacio de promesas
derruido por el viento?
A la princesa de la ruinas
de un corazón desconsolado
habitado por los suspiros
de un recuerdo enamorado.
