Buscar

martes, 7 de mayo de 2013

Yo sin ti

Sin ti,
el mundo es como un jardín sin flores.

Sin ti,
ya no encuentro la rima a las canciones.

Sin ti,
la vida no tiene poesía,
oigo música sin melodía,
las líricas de amor
carecen de sentido.

Sin ti,
los pájaros cantan sin ilusión.

Sin ti,
la primavera ya no tiene olor.

Sin ti,
solo queda el silencio...
de mi propia voz.

Sin ti,
la vida es insípida,
inodora e incolora,
como agua impotable,
se disfraza de supervivencia
y me envenena.

Sin ti,
la vida es aburrida,
el trascurrir de los días
se encadena a la desilusión.

Sin ti...
a pesar de estar sin ti...
sin ti...
aún sigo viva,
aunque los acordes de mi vida desafinan,
si sigo practicando,
algún día
en mi mundo sin ti
también habrá música.

Sin ti...
a pesar de estar sin ti...
sin ti...
aún sigo en pie
aunque los tonos de mis días son en sepia
si sigo dibujando
algún día
en mi cuadro sin ti
también habrá color.

Sin ti...
a pesar de estar sin ti...
sin ti...
aún respiro,
aunque la fragancia de tu ausencia es inodora
si sigo aspirando
algún día
mi vida sin ti
también tendrá aroma.

Y ese día
en mi mundo sin ti
el sin ti
carecerá de significado,
y llenaré todos los rincones de mí,
tocaré música para mis oídos,
pintaré los días con mis colores favoritos
y la vida vestirá mi aroma.


Tinta seca sobre sabores perdidos

Las promesas se secan sobre el papel,
se evapora la tinta de los sueños,
el punto final de este vaivén
lo escribí con lágrimas y sal.

Echa una rodaja de limón
a la tónica del desamor
para disimular su sabor amargo.

Y sobre la mesa del pasado
el tintero de las ilusiones queda vacío,
lágrimas de tinta negra
que dejan surcos que hablan de hastío.

Una gota de silencio
que calla a gritos de nosotros,
nunca se me dieron bien las palabras,
escucha el suspiro de un corazón roto.

Sal de lágrimas
para ponerle sabor
a tu insípida despedida.

Y un beso de hielo
que entumezca mis sentidos,
el licor del olvido
quema en mi memoria.

Mañana cuando despierte
con la resaca del desengaño,
beberé la última gota de la copa
del romanticismo edulcorado.

Echa un grano de azúcar
al cáliz de tus mentiras,
se ha acabado la dieta,
no quiero amor bajo en calorías.

Una onza de consuelo,
una tarrina de efervescencia
y sellaré con pintalabios rojo
el acuerdo de nuestra indiferencia.

En presencia de tu ausencia
he reescrito la receta del amor:
una rodaja de limón
para un suspiro de frescor,
una lágrima de sal
le da un toque de sabor
y un grano de azúcar
para endulzar el paladar;
antiséptico y desinfectante.

La tinta se seca sobre la página que fuimos,
fuiste un bocado menos apetitoso que tu presentación,
ahora salgo a la caza de nuevos ingredientes
para seguir experimentando con la pócima del amor.


domingo, 5 de mayo de 2013

Amor en crisis

No me llegó la carta de desahucio
que anunciaba que me echabas de tu corazón,
me desalojaste sin noticia,
y sin aviso me vi con las maletas en la calle,
vistiendo solo el camisón del desamor.

A horas intempestivas de la vida
cuando creía haber erigido en ti mi hogar,
me encontré en el rellano de tu puerta,
sola, pobre y desvalida,
sin un lugar al que regresar.

El felpudo que una vez me dio la bienvenida,
nunca pudo acomodar nuestros zapatos
y me doy cuenta demasiado tarde
de que fuiste una mala inversión, un plagio,
un robo de mis días que malgastó mis pasos.

Nadie me va a devolver lo que te di,
pues no hay tiempo para reembolso
y el amor que invertí en nuestros planes de futuro
se lo has transferido a una cuenta extranjera,
el balance de nuestra relación queda en números rojos.

Así he llegado a la crisis de mi vida,
por confiar en las promesas vanas que me diste,
debí saber que hipotecar mi vida entera en ti
tenía un interés demasiado alto,
el amor no se engorda con alpiste.

Mi corazón es una hucha rota,
recojo sus pedazos antes de marcharme,
es todo lo que queda de nosotros,
un vacío sin un duro con que invertir en el mañana,
sin un billete hacia el futuro, solo puedo seguir caminando hacia delante.



sábado, 20 de abril de 2013

Yo X, tú Y

Tú eres la incógnita de mi vida
en esta ecuación a la que no encuentro solución,
amarte es mi constante.

Si yo soy una X imperfecta,
¿porque no puede venir tu Y a completarme?

sábado, 6 de abril de 2013

Aquel "te quiero"

En el imprudente silencio me descubrí tu esclavo,
prisionero deseoso de tus palabras,
una lágrima de rocío en los pétalos de una rosa,
fundiéndome suavemente en la madrugada,
enredado en tus labios,
preso de tu silencio,
aguardando impaciente las palabras que nunca han de llegar,
entre tus labios sellados, una pareja sencilla,
un par que siempre se acompaña,
amantes que nunca se separan
"Te quiero"...
frugales, sencillas pero tan complejas
y tan repletas de dicha,
pero en su ausencia
el silencio tan desgarrador
que habla sin palabras con claridad anodina.

Aquellas palabras que nunca han de llegar
se difuminan en la aurora con tu beso,
y el silencio me hace colgar en la incertidumbre
hasta que me evaporo en el deseo
dejando solo tu piel desnuda en el pasado,
sabiéndome solo una caricia más
de las manos que celosas te han amado
sedientas, deseosas de tu imposible amor.

Tan solo un par de palabras sencillas,
un par que siempre se acompaña,
amantes que nunca se separan,
aquel "te quiero" que nunca llegará.


lunes, 11 de febrero de 2013

On the edge

Running,
I'm running 'till there's no air
left in my lungs

Screaming,
I'm screaming 'till there's no place
where my voice is unheard

Voices inside of my head
they just never shut up,
they cry there's no place in the earth
for dreamers like us.

Crazy,
they drive me to the edge of abyss,
I look to the ground,
it's cold, seems unwelcoming.

Standing on the edge of the world
they say the only thing left is falling,
I'll show them oh they are so wrong,
standing on the edge of the world
I'll conquer the sky for us both.

Crying,
I'm crying 'till there are no more tears
and the flavour of life
goes from salty to sweet.

In the face of abyss
dreamers grow out wings,
in the edge of the world,
realistics lose their hope.

There's no life without hope,
there's no hope witout dreams,
there's no dreams without dreamers
but there's dreamers without dreams


Standing on the edge of the world
they say the only thing left is falling,
I'll show them oh they are so wrong,
standing on the edge of the world
I'll conquer the sky for us both.

There's no life without hope,
there's no hope without dreams,
there's no dreaming without risks...

so on the edge of the world
let's spread our wings
and take off.


Como el chocolate

Como el chocolate que solía estar caliente
se va volviendo frío,
como el chocolate que solía saber dulce
se va tornando amargo,
en torno de esa humeante taza de chocolate
tus últimas palabras se enfrían
y el tiempo se detiene,
una cruel despedida.

Tus pasos se alejan
y el humo de mi taza se evapora,
como tus promesas,
mueren en el aire sin aroma,
ni siquiera has dejado un beso de propina,
de ahora en adelante el chocolate sabrá amargo.

Un amor como el chocolate
que se torna amargo,
un amor como el chocolate
que pierde su aroma,
un amor como esta taza
que se torna fría,
un  amor como nosotros
que sucumbimos a tu despedida.

Las manecillas del reloj giran,
marcan los minutos desde nuestra ruptura,
minutos que se tornan horas,
y horas que algún día serán meses, serán años,
serán solo días del pasado.

Mientras la gente viene y va,
ajena a que el sabor del amor ha cambiado,
la camarera que pasa entre las mesas
y recoge tu taza a medio terminar
no es consciente de su significado,
que lo que tira no son posos de café,
sino los recuerdos futuros que tu has abandonado.


Un amor como el café
que siempre fue amargo,
un amor como el café
que perdió su aroma,
un amor como esa taza
que se torna fría,
un  amor como nosotros
que sucumbimos a tu despedida.

Puede que este amor fuera café,
negro y amargo,
pero me empeñé en echarle azúcar
para endulzarlo.

O puede que fuera chocolate,
una vez cálido y dulce,
ahora frío y amargo,
y todos mis intentos
por conservar su aroma
fueran en vano.

Ahora nunca lo sabré,
el sabor no es sino un recuerdo
y al fin tus últimas palabras
vuelven a marcar el tiempo
y se posan sobre mi corazón,
lo siento entumecido,
creo que como mi chocolate
se está volviendo frío.

Poco a poco,
con el tic-tac de cada manecilla del reloj
tus palabras irán calando,
pero para cuando regrese a la realidad
tú te habrás marchado
y todo lo que quede de nosotros será
esta taza de chocolate que ya no puedo beber
tan solo contemplar
y el recuerdo de que una vez
hubo otra taza igual
para acompañarla.

Y que el sabor del amor fue dulce
y su abrazo cálido
y que tuvimos un aroma.

Puede que algún día el amargo se torne insípido,
será el día en que no seas olvido
sino indiferencia
y ese día puede que regrese a degustar el sabor
de un nuevo amor,
pero hasta entonces solo queda una taza fría
y un asiento vacío que me mira.


miércoles, 6 de febrero de 2013

Why can't I?

Because I can't rip off my heart
and plant it on your chest

Because I can't open my head
and show what's on my brain

why didn't you understand
that everything was true.
Why didn't my feelings go through?

Because I can't cut my veins
and feed you my blood

Because I can't take out my eyes
and give them to you

You can't feel what I do,
you can't see through my eyes
the way I see you

Why can't you understand
that everything's true?
Every word,
every look
that I give you.

Why can't my feelings go through

You ask me to prove it,
but
how can you prove love?

It's a kind of feeling,
there's no understanding
but what's the use
if there's no trust,
it's void,
if you can't believe in love.

I can't open my heart
and show you is sincere,
I can't go on your head
and open myself,
I can't feed you my blood
so you feel its pain
and I can't give you my eyes
so you can see through them
that this is the way I love you,
that you are this special,
that you are the only one
in my heart,
in my head,
running through my veins
and filling my eyes.


but what's the use
if there's no trust,
it's void,
if you can't believe in love.

Why can't my feelings go through?


miércoles, 23 de enero de 2013

Un lienzo, una paleta de colores y nosotros

Me siento al borde del recuerdo
y miro abajo,
en algún lugar del tiempo
se han perdido los retazos
de los viejos sueños
que una vez dibujamos.

El pasar de los días, meses y años
han puesto en mi mano
un nuevo lápiz,
y mis dedos inseguros trazan líneas
que conectan nuestras vidas
sobre un lienzo en blanco.

Pero nuestros caminos no se encuentran
entre los trazos de los días,
no hay tangente,
somos raíles paralelos
entre un millar de trenes,
simples pasajeros
de las oportunidades ausentes.

Me sorprende la madrugada
intentando capturar a carboncillo
la profundidad de tu mirada,
vano intento,
es imposible atrapar el amor
sobre lienzo.

Y la goma de borrar
tan solo difumina la nostalgia,
en tonos grises
fabricada esperanza,
que delinea y se retracta,
un millar de promesas vanas.

Y nuestros caminos no se encuentran
entre los trazos de los días,
no hay tangente,
somos raíles paralelos
entre un millar de trenes,
simples pasajeros
de las oportunidades ausentes.

Miro hacia el mañana,
ante mi se abre una nueva página
y un lápiz en mi mano,
esperando mil momentos por plasmar,
aún me faltan los colores,
se quedaron atrapados en el pasado,
pero confío en que mientras voy dibujando
una nueva vía,
los tonos pasteles que pincelan nuestras memorias
se irán tornando en sepia
y poco a poco regresarán a mí,
y el gris difuminado de mis días
se irá tornando en arco iris.

Un lienzo en blanco,
una paletas de colores,
un pincel
y mil momentos por vivir.


sábado, 19 de enero de 2013

Your kiss

You stand in front of me,
the time stops,
I forget about every word,
right and wrongs,
the order of the world.

You lean towards me,
my heart skips a beat,
I can feel your breath
caressing my skin,
I try to remenber
why should I keep running
but I get lost in your gaze,
my conciousness vanish,
there seems to be no answer
and I drown into you,
I drown in to you,
I drown into you.

Your lips come searching for me,
my lips find your lips
and I drown in your kiss.


I drown into you,
I drown in to you,
I drown into you.

I know I'll be punished for this,
hell is waiting in the other face
of your devilish gaze,
but your lips devour me,
bite by bite
my rightful mind
is tumbling down

and I drown into you,
I drown in to you,
I drown into you.

Now that you've trapped me
wolf me down,
don't leave a single piece,
so when you are gone
I won't feel remorse,
I won't ask for love,
rip my heart appart
don't let me feel alone.

You lean towards me
I can feel your breath
caressing my skin
and I try to run
but there's no place to scape
and your lips fall upon me
and my lips take them on,
and your eyes draw my abyss
and I let myself drown.

And I drown into you,
I drown into you,
I drown into you.



viernes, 18 de enero de 2013

Drowning in you

Your music is touching my soul,
I feel like letting myself drown
in the mystic fantasy veiling your song.

Who are you?
How can you?
With just your voice,
a single word,
a little sound,
caress my heartstrings?

I wonder which melody
will be born next
from your music soothing me.

Your lyrics are moving my tears,
I feel like drowning in myself,
falling in the stream of mystery
your music is uncovering for me.

I'm crazy,
I must be crazy,
this foolish heart
resounding to your voice,
beating hard
to the sound of music.


Who are you?
How can you?
With just your voice,
a single word,
a little sound,
strip my feelings?

I feel like a new born,
in front of you,
word after word,
sound after sound,
my naked soul
is dancing to the rhythm of your song.


I wonder which melody
will be born next
from your music stripping me.

Your music,
you, are touching my soul,
Your lyrics,
you, are moving my tears,
Your sound,
you, are rocking my world,
Your voice,
you, are stripping my feelings.

I wonder which feeling will be born next from your music.

I'm crazy,
I'm walking straight in the path your notes are drawing,
I must be crazy,
I'm standing naked in the face of abyss
and I feel like falling
falling down,
falling for you,
drowning into your voice
and be reborn.

Frenzy...
unveiling my soul
with just your melody.

Magic...
Which kind of spell
have you cast upon me?

Falling down,
drowning in your sound,
dying and waking up
to a new me.

Stripping my soul,
playing my heartstrings,
resounding with my feelings,
that's the kind of magic
the true musician wields.



You are my sweet agony

How can I keep loving you foolishly
even though softly, swiftly you are killing me,
oh, such a sweet agony...
such a sweet agony you are.

I can only look at you from the distance,
my love is growing wide and wild
but you will never know,
you are so far away...

I'm loving you, desperately loving only you
and my heart is breaking
can't you hear it's craking sound?

You are like cristal,
so beautiful and shiny
and yet you hurt me,
when I try to touch you
you cut through my feelings,
unknowingly marked on my skin,
I feel your love like a bite of hope

Oh, such a sweet agony

You are like the stars,
sparkly and far,
I can only look,
even if I wish to touch
you are too distant
and too warm,
if I came to you
I'd burn

Oh, such a sweet agony,
such a sweet agony you are...


How can I keep loving you foolishly
even though softly, swiftly you are killing me,
oh, such a sweet agony...
such a sweet agony you are.

And still my heart keeps moving to you,
love is spreading and there's nothing I can do,
such a sweet agony, like venom, I'm drowning in you,
don't let me go,
this is a sweet way of hurting.


lunes, 14 de enero de 2013

A perfect picture

I close my eyes and picture a little house
is a little far and a little torn down,
it seems like life has come and gone from its door
but still it makes me feel warm as I call it home.

I picture a small cozy living-room
we are cuddling in the sofa laughing out loud
on tv an old cliche romantic comedy
is portraying small bits of our life long memories.

An outdated tune in playing on the radio
we look at each other and smile like fools,
you stand up and hold out your hand
"Shall we dance?"-you ask.

Even though years have gone
we still like to play like the kids we used to be,
we still like to fool around,
role playing silly lovers, sweet honeymoon bees.

From the corner of my eyes I catch the children peeking on us,
there's some sort of amusement and warmth in their nervous laughs
as they feel discovered and start to run.

I can hear their voices coming from the courtyard,
I sneek a pick out the window to catch up,
they are playing house as we used to do,
I wonder if they understand the feelings that are starting to grow.

I see one of them has your eyes and your tiny nose,
his hair a little untidy and curly as it was yours,
oh- I think- this must be our kid.

Oh- I realize- this must be our home.

But I open my eyes and everything comes crumbling down,
the last streams of the dream lost as the time flows,
the fantasy splashing on reality's shores,
I suddenly feel lonely, sad and cold.

I could really imagine the time ahead of us,
a future together, simple but so warm,
but you took a step on the other direction
and I became lost in our path,
now you'll never know
the picture I wished to draw,
the portrait I hung in my heart,
Now you'll never know...
the house I built will be kept untouched,
no laughing, no music and no courtyard
as in my heart
memories come swinging back,
a torn down mausoleum
haunted by the lifeline that never was.

With so many words left unsaid
a memory made up from whishes
is everything that stays,
the only thing you left behind.


I promise to love you

Come on boy,
there's a place you must go,
you homeless child,
you'll never be alone.

Come on, boy,
there's a place you must know,
a cozy room you own
in my heart, your home.

I can't bring down the moon and the sun
but I can lit all the candles in your heart,
I promise to be the lampost in the dark,
the twinkling stella of the polar star.

I can't build you a castle in the clouds
but I can engrave your name in stone,
I promise to build a miracle in the sand,
I promise you a home in my heart.

I can't pave your path with gold,
I can't make a staircase to the sky
but here and now what I can
is promise...

I will love you with every inch I have,
I will love you with every beat of my heart,
I will love you every second of my time,
I will love you in every spin of my life.

I will love you with everything I am,
come on boy,
come to my heart.


sábado, 12 de enero de 2013

Love is a circle

It seems unkwnowingly
my feet are taking me
back to your home.

I've tried so hard
to let you go
but it seems my feet
walk on its own.

And trying to let you behind
I'm walking forward to you
that's why they say life is a circle
and mine an endless love,
an endless love...

Love is a circle,
you were my miracle,
no matter how far
now I'm coming back.

Love is a circle,
you are my miracle,
no matter how long
love's still coming around.

Love is a circle,
you'll be my miracle,
never mind how far I run
I'm still moving forward,
forward to you.

Still standing in front of me
'cause...

Love is a miracle,
you are my circle,
it may change place,
it may change ways,
it may change names
but still
you are my love.


viernes, 28 de diciembre de 2012

La primera impresión

Ella entró en clase, él posó sus ojos en ella y en ese pequeño instante las vidas de ambos cambiaron inevitablemente.

Lo primero que le llamó la atención de ella no fueron sus turgentes pechos, ni sus largas piernas (probablemente porque el uniforme escolar no permitía tantas libertades) tampoco aquellos jugosos labios que más adelante descubriría sabían susurrar desde las más tiernas palabras de amor a incitar el pecado con los besos más apasionados; ni siquiera fueron aquellas suaves manos en cuya calidez habría de encontrar el camino, un tenue interlineado entre la salvación y la perdición. No, lo que primero le llamó la atención de ella fue su cabello, castaño, rebelde y corto como el de un muchacho. Lo segundo fueron sus ojos, redondos, relucientes y almendrados; portales que defendían los misterios tras su mirada. Nadie sabe qué vio en ese instante pero quedó irremediablemente prendado de ella. Y  ese recién descubierto sentimiento lo cambió todo.

Lo primero que le llamó la atención de él fue... absolutamente nada. No, nada no, mentiría si dijera que no llamó su atención. Fue aquella presencia que llenaba todo el espacio que lo rodeaba, un cuerpo atlético y fuerte que desbordaba carisma, una fuerza que absorbía el mundo y se adueñaba de la atención. Era el tipo de persona desbordante que la ponía nerviosa y la hacía sentir insegura, el tipo de persona que consideraba peligrosa, el tipo de persona que tendía a eludir. Solo que esta vez no podría escapar de esa fuerza arrolladora que amenazaría con destruir su pacífico mundo y cambiar su vida para siempre. 


Te has vuelto un hábito

Te has vuelto un hábito,
como el tabaco,
aunque ya te he dejado
mis dedos se mueven por voluntad propia,
salen a buscarte,
mis labios juegan con el fantasma de tus labios,
se empeñan en recordarte.

Una adicción,
un sabor inolvidable,
tu amor,
un hábito inquebrantable,
que me seduce
y me rompe.

Como un hábito
mis pies salen a caminar,
me llevan de paseo por la ciudad,
reconstruyen el camino de nuestros recuerdos,
acechas en cada esquina,
listo para emboscar mi memoria.

Te has vuelto un hábito,
una necesidad,
aunque lo intento
no puedo dejarte atrás.


Una adicción,
un sabor inolvidable,
tu amor,
un hábito inquebrantable,
que me seduce
y me rompe.

Como un hábito
mis pasos me llevan de vuelta
al pasado, por la avenida del tiempo,
y despierto del sueño para encontrarme en tu portal,
doy la vuelta con abatimiento
y regreso a mi realidad,
esa realidad donde tú no estás.


Te has vuelto un hábito,
una necesidad,
aunque lo intento
no puedo dejarte atrás.


Una adicción,
un sabor inolvidable,
tu amor,
un hábito inquebrantable,
que me seduce
y me rompe.

Te has vuelto un hábito,
como el tabaco,
aunque ya te he dejado
recuerdo vívidamente tu sabor,
una adicción,
respiré demasiado humo,
tu amor,
una necesidad,
un hábito inquebrantable,
una experiencia inolvidable
que me sedujo
y me rompió.

Te has vuelto un hábito
como el tabaco,
aunque ya te he dejado
siempre vuelvo.

Pero esta vez no,
no eres una necesidad
sino una ilusión;
pongo un parche a mi corazón
y salgo en busca de un nuevo sabor,
tal vez esta vez el verdadero amor.



jueves, 27 de diciembre de 2012

The Wind is Blowing

I'm sitting in the swing
we used to play as kids,
I hear you laugh,
I look around
but you are not with me.

I swing back and forth
in the realm of memories,
our times together fill my eyes
with bitter tears,
I'm not crying because I'm sad,
the wind is blowing in my heart.

A little stronger,
a little higher,
a little further,
I want to grow up quickly
so I can embrace your broken body
and protect you from any harm.

A little faster,
a little higher,
a little further,
if I reach out my hand
and touch the sky
will I be able to see you again?

I'm sitting in the stairs
we used to play as kids,
I close my eyes
and see you smile
but when I open them
you vanish in thin air.

Your childish feelings
like words and whishes
are scribed in the wall,
unknowingly I'm waiting today too,
will you be returning home?

I'm not crying because I'm sad,
the wind is blowing in my heart.

A little longer,
a little higher,
a little further
I'll just wait one day more,
I'm growing tired and wrecked
but I'll just wait a little longer for love.

A little lonelier,
a little higher,
a little further
when you come back
I won't apologize,
I'll just give you my heart.

It was yours from the beginning
but I didn't have time to wrap it properly,
life was cruel and broke us apart,
I won't apologize for running away,
it was my fault,
I won't make excuses for leaving you behind,
it was my fault.

I'm living with my guilt and my ghosts,
your tears haunt my nightmares,
but even nightmares can feel like sweet dreams
'cause I'm seeing your face again.

I won't say we were children
and didn't know the ways of love,
but come back even to hate me
come back so I can see your face once more,
come back so I can see you are save and sound.

I ran away,
it was my fault

I left you behind,
I am at fault

but come back to me,
I'm waiting.

I'm standing in front of the lamppost,
380 steps away from your home,
the light in twinkling and goes off,
are you scared of this dark path
is that why you are not coming back?


I'm not crying because I'm sad,
the wind is blowing in my heart.

I'm looking at your picture,
day after day,
I'm afraid I'll forget your features,
night after night,
I'm scared I'll pass you by
and don't recognize the light in your eyes.


I'm not crying because I'm sad,
the wind is blowing in my heart.

A little stronger
a little higher
a little further

A little faster
a little higher
a little further
I'll just keep swinging

A little longer
a little higher
a little further

A little lonelier
a little higher
a little further
I'll just keep waiting

Waiting for the first snow,
waiting for a rainy day...
waiting for the promised times,
waiting for the first kiss,
waiting for the never told words,
waiting for you,
waiting for love.


I'm not crying because I'm sad,
the wind is blowing in my heart.

And suddenly the wind stops
like a storm you unfold in front of my eyes,
am I dreaming again?
have I finally lost my way
walking down the lane of memories and regret?

Tears are filling your eyes,
you are not crying because you are sad,
the wind is blowing in your heart.

A little stronger,
a little higher,
a little longer,
call my name,
A little stronger
call my name once more,
a little higher,
call my name again,
a little longer
call me, call my name...

You haven't changed at all?
Is there a way I wouldn´t recognize you?

A little faster,
a little higher,
a little further
...
tears are filling my eyes,

I'm not crying because I'm sad,
the wind is blowing in my heart.

A little hopeful,
a little scared,
a little nervous
...
I'm crying because the wind is blowing in my heart
...
I'm happy
'cause finally you are coming back.







martes, 18 de diciembre de 2012

En el cenicero de la vida

Jamás debí haberlo amado, lo sabía. Pero a pesar de todo no pude evitarlo, aun si era consciente de que ese amor me consumiría decidí amarlo hasta el final de sus consecuencias. Como una colilla suicida me lancé al cenicero donde aquel hombre había desperdiciado su vida. Y lo amé. Y me dejé amar.

Era como un cigarrillo, aquel hombre lo era. Adictivo y tóxico. Una bocanada no mataba pero vivir respirando el humo gris de su existencia podía ser mortal, marchitar incluso la flor más fuerte. Yo nunca había tenido adicciones hasta que lo encontré a él y se volvió mi adicción, un tóxico más potente y peligroso que ninguna otra droga de diseño. Nuestro amor.

Aquel hombre que era como un cigarrillo. Alto, esbelto y pálido con el pelo color ceniza. Su rostro rectangular y masculino siempre a medio afeitar, raspaba cuando me besaba pero a mí no me importaba, era parte de su autenticidad. Al igual que su voz baja y áspera, sus manos callosas pero hábiles, aquellos dedos largos que con maestría siempre sostenían un cigarro entre sus labios. Aquel cigarro que estaba segura alguna vez consumiría su vida, pero que yo también amaba porque era parte de él. De su ropa con olor a tabaco, del humo que incluso se adhería a su piel, de sus besos, esos besos que sabían a decadencia y tabaco… y sobretodo de sus ojos, aquellos ojos de ciencia ficción que cambiaban de color según su estado de ánimo. Verdes, azules, grises, negros… Aquellos ojos siempre semiocultos bajo los mechones rebeldes que se escapaban de su cabello para cubrir su frente, aquellos ojos que raramente me miraban de frente pero que cuando lo hacían era con tal intensidad que todo mi mundo se veía absorbido por ellos. Mi vida era tan cambiante como sus ojos, pero gracias a él a pesar de estar siempre envuelta por el humo de su cigarrillo nunca fue gris.

Sí, amé a aquel hombre que era como un cigarrillo desesperadamente. Debí haber sabido que un cigarro se consume pronto pero la adicción dura por siempre. Pero como para tantas cosas era demasiado joven para comprenderlo. No es como si importe, si volviera atrás tomaría las mismas decisiones y lo amaría igual de desesperadamente. Me consumiría junto a él en el cenicero de la vida.

 Quién sabe, puede que siendo humo y libre pudiera volar al fin hacia la felicidad.


sábado, 15 de diciembre de 2012

La silueta del amor perdido

Me enamoré
de la silueta de una mujer
que miraba a un amor que se fue,
ojos en el infinito
de un pasado perdido.

Pensé
que si unos ojos me siguieran así
mientras me marchó de aquí
cuan feliz sería mi partida,
reflejado en un pozo de lágrimas
para ahogar mi soledad.

Una silueta solitaria que deslumbra la noche,
unos ojos que nadie mira lloran estrellas fugaces
promesas que se apagan en el mañana,
sueños que como estelas
se difuminan en el ayer,
los ojos de una mujer
que supo amar y no perder...

Me pregunto
si en algún lugar de este mundo
habrá unos ojos que
me miren con tanta intensidad

Creo que
me estoy enamorando
de un amor que duele tanto
que no se puede olvidar



Una silueta solitaria que deslumbra la noche,
unos ojos que nadie mira lloran estrellas fugaces
promesas que se apagan en el mañana,
sueños que como estelas
se difuminan en el ayer,
los ojos de una mujer
que supo amar y no perder...

Las estrellas que bailan desnudas en sus lágrimas
poco a poco se van a pagando
y yo finjo no ver y paso de largo
jamás sabrá que la amo,
que me enamoré
del amor que desborda su llanto...



martes, 27 de noviembre de 2012

The last fool

So I am the last fool standing
in this earth who still believes in love,
why won´t there be a foolish man to love me,
a foolish man to love such a fool.

'cause love makes all us foolish,
foolish lovers trying to catch love
but in this cold city I am walking
there's none who believes in love.

So I am the last fool standing
who's still looking for some love,
where will I find a foolish man to love me,
only a foolish man will love such a fool.


viernes, 23 de noviembre de 2012

Pasos hacia una despedida

Lleno una caja de cartón
con tus cds, tus regalos,
una vieja camiseta
que aún viste tu olor.

Tiro las fotografías de los dos,
borro tus mensajes
y quemo tus cartas de amor.

Pero ¿por qué...
por qué no puedo tirar también nuestros recuerdos?
¿por qué no puedo quemar también mi corazón
y borrar el sabor amargo de tu adiós?

Y me arrepiento,
en el instante en que la rabia
toma un tren directo
a la autodestrucción,
y me sorprendo
contigo en mi recuerdo,
buscándote en mis sueños,
anhelando tan solo
un segundo más de amor.

Y abro la caja de cartón
donde guardo tus recuerdos,
abrazo la ilusión
que fueron nuestros momentos.

Y me doy cuenta
de que no he tirado una sola de nuestras fotografías,
que tus mensajes siguen en mi memoria
y que tus cartas de amor aún no son cenizas.

¿Pero por qué...
por qué no puedo retenerte a ti también?
¿Por qué no puedo enmarcarte en mi pared
y hacerte eternamente mío?

Y me pregunto
en el momento en que la melancolía
compra un billete al pasado
y me desvía
en qué instante nos confundimos de tranvía
y tú tomaste otro raíl
mientras yo atrás en la estación
te despedía.

Pero ya no hay vuelta atrás,
he corrido hasta el final
y el tren ya se va,
ya ni puedo ver tu cara...
y el último carbón
que alimentaba nuestros sueños
se esfuma en una voluta de ilusión
y de pié en la estación
con una maleta de recuerdos
digo adiós a las promesas
que se fueron.

Doy media vuelta,
llevo sobre los hombros a cuestas
nuestra relación,
visto de desencanto hoy
pero tal vez mañana
encuentre otro color
y deje de querer quemar mi corazón
y pueda pasar las hojas del álbum
de nuestra historia de amor
con una sonrisa nostálgica
y sin dolor.

Y camino,
mis pies me llevan a una nueva dirección
donde eres un pasado sin sabor amargo,
donde tus recuerdos no son
sino parte de quién soy.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Lágrimas de invierno

Cuando abriste la puerta para marcharte
el frío de la calle entró en mi corazón,
los primeros copos de nieve humedecieron mis labios,
lágrimas con sabor a sal y a tu adiós.

Cuando tus pasos se apagaron en la escalera
el silencio comenzó una conversación,
un soliloquio para llenar tu ausencia
jugando con mi locura y mi razón.

Desde que te fuiste siempre hay corriente,
un viento frío que remueve mi corazón,
mece las cortinas de las ventanas
que dan al jardín donde guardo los recuerdos de los dos.

Y yo que quiero cerrar los párpados y no mirar
me asomo al balcón y quedo cautiva de tus promesas,
palabras que como pétalos se esparcen sobre el suelo,
sueños que pisas sin contemplaciones mientras te alejas.

Supongo que ahora solo somos hojarasca,
momentos marchitos que se extienden sobre el recuerdo,
otoño de una relación que se apaga en el invierno.

Déjame hibernar,
tal vez cuando despierte
sea primavera
y pueda volver a amar.




viernes, 2 de noviembre de 2012

I dreamed...

While I was awake
I thought I was asleep
and I lived a dream,
a dream someone like me
should never live.

In my dream
you had a smiling face,
you were smiling at me,
someone like you
who shouldn't be
smiling at someone like me

In my dream
light was dancing in your eyes,
love was breaming inside,
love for me,
love from you
who shouldn't love someone like me

In my dream
you were the dream,
your dreamy smile,
your dreamy eyes,
your face was my dream...
a dream I wish I'd never wake up from,
afraid... oh so afraid
to open my eyes and rot on dispair
when I realize
that everything was just my fantasy
that you were never there looking at me,
that it was just a dream...
a dream someone like me
should never dream.



While I was awake
I thought I was asleep
and I lived a dream,
a dream someone like me
should never live.

In my dream
laugther was born on the kitchen
and there was a warm place called home,
in my dream
you kissed my cheek
and spoke only the words of love.

And in my dream
I never opened my eyes
'cause I felt
so very happy inside,
so happy it hurt
'cause I knew it was a dream,
a dream so very warm,
so very brief,
a dream that was never meant for me.


In my dream
you were the dream,
your dreamy smile,
your dreamy eyes,
your face was my dream...
a dream I wish I'd never wake up from,
afraid... oh so afraid
to open my eyes and rot on dispair
when I realize
that everything was just my fantasy
that you were never there looking at me,
that it was just a dream...
a dream someone like me
should never dream.

A dream I never want to wake up from...
Oh, please, world let me sleep a little more...
maybe forever...

But reality is cruel,
like a clock,
always comes knocking on my door,
time to wake up,
reality is awaiting my come back,
it was all just a dream,
a dream I lived while I was awake,
a dream that was never meant
to someone like me...



domingo, 28 de octubre de 2012

Bajo la lluvia

Me dejaste bajo la lluvia,
te llevaste mi paraguas
e incapaz de volver a casa
me dejé empapar por la nostalgia.

Llega un nuevo día
y el sol brilla
sobre un cielo azul intenso
pero mi mundo es gris;
al otro lado de la ventana
los niños juegan,
la vida sigue,
el tiempo rueda
pero en este lado del espejo
el mundo se ha detenido
amortajado de añil.

Tu adiós no llegó como una tormenta
sino como una llovizna
en una tarde de primavera
y antes de darme cuenta
estaba tiritando enferma
de nostalgia y ausencia.

Pero la vida sigue,
el tiempo no espera a nadie,
y me levanto
para seguir hacia delante,
a quién le importa
que mi corazón húmedo llore
lágrimas de sangre.


Me dejaste bajo la lluvia,
(tú que eras mi sol)
te llevaste mi paraguas
(tú que me resguardabas)
e incapaz de volver a casa
(tú que eras mi hogar)
me dejé empapar por la nostalgia
de tu despedida.


lunes, 22 de octubre de 2012

El Hilo Rojo 17: Bailando bajo la lluvia

Las horas se encadenaban unas tras otra y Rose yacía completamente despierta sobre la cama contemplando el juego de luces y sombras que danzaba sobre el techo. A lo lejos bramaba la tormenta, cada vez más y más cerca y más feroz. Con cada trueno se estremecía el mundo y Rose con él. Podía oler la humedad de la tierra, casi incluso la electricidad que cargaba el aire tras cada relámpago. Era sobrecogedor.

Si abría su mente cientos... miles de voces... las miles y miles de voces de los habitantes de la ciudad inundaban su mente y amenazaban con volverla loca. Requería un gran esfuerzo el aislar cada una de aquellas voces y separarse a si misma de ellas, pero si lo hacía y se concentraba en una podía oír incluso las conversaciones al pie de la calle. Era agotador. 

Otro trueno resonó en la distancia y Rose dio una patada molesta al edredón y se libró de él. Estaba claro que aquella noche no iba a lograr pegar ojo, no merecía la pena seguir intentándolo. Aunque por la hora ya debía de andar más cerca de la madrugada.

Se puso en pie lo más sigilosamente posible y aguzó los sentidos. Ni un solo sonido en la mansión aparte de los propios de una casa vieja: el crujido de un escalón, el suspiro del viento, el fru-fru de una cortina al mecerse... Ni rastro de sus guardianes aunque dadas las circunstancias dudaba que anduvieran muy lejos. Lo más probables es que hubieran montado guardia, una guardia sigilosa, cuan estatuas en una cripta. O que hubieran caído en ese estado de inconsciencia tan parecido a la muerte a la que ellos eufémicamente se referían como dormir. Después de todo también necesitarían recuperarse de la batalla, incluso habían perdido sangre que deberían de reponer. 

Rose se estremeció de nuevo pero esta vez no debido a la tormenta sino al recuerdo de unos colmillos afilados y el sabor nauseabundo de la espesa sangre roja. Sacudió la cabeza para espantar aquellos pensamientos. No podía vivir con el miedo infundado en el cuerpo.

Se acercó a la ventana. La alfombra ahogó el sonido de sus pies descalzos contra el suelo. Necesitaba aspirar una bocanada de aire. Se sentía aprisionada, cautiva de sus propios pensamientos, de las decenas de preguntas que revoloteaban incesantes en su mente.  Necesitaba aclararse las ideas.

Subió la persiana y abrió la ventana de par en par. Fuera la noche aún se cerraba sobre el mundo y resistía a dejar paso a la madrugada, el cielo encapotado no dejaba lugar al más mínimo rayo de luna, pero a pesar de la oscuridad imperante Rose distinguía cada detalle del jardín con toda claridad. La electricidad cargaba el aire y a lo lejos resonaba la tormenta aunque las primeras gotas de lluvia aún no habían alcanzado la ciudad. La tormenta había refrescado el calor bochornoso del verano y la humedad se adhería a su piel. 

Se apoyó sobre el alfeizar y se inclinó hacia delante aspirando una larga bocanada de aire. Abajo el césped parecía fresco y mullido. Una súbita asaltó la mente inquieta de la muchacha. Recordó el día en que la sangre de Cecil le había salvado la vida tras saltar de un quinto piso. ¿Qué no podría hacer la sangre de Innana? 

Antes de percatarse de lo que hacía se había subido al alfeizar y contemplaba el suelo dos pisos más abajo con interés. De pronto estaba absurdamente segura de que podía saltar y no sufrir ninguna consecuencia. 

"Estás loca, Rose"- la criticó la voz de su conciencia.

Pero no le prestó atención porque comenzaba a sentir el conocido cosquilleo de la emoción en la boca del estómago. Quería saberlo, hasta dónde era capaz de llegar. Quería saberlo, lo que podía hacer con su nuevo poder. Y estaba convencida de que un salto de dos pisos era un juego de niños. Lo sabía, simple e irracionalmente lo sabía.

"No bien sales de una situación de vida o muerte que te quieres meter en otra"

Rose acalló la voz de la razón en su mente. Contempló el césped fresco y mullido bajó su ventana a tan solo dos pisos de distancia, flexionó las rodillas y saltó. El tiempo se detuvo y Rose se vio suspendida en el aire. O mejor dicho, sus sentidos se agudizaron y extendieron más allá de la comprensión mortal del tiempo y fue consciente de cada detalle de su entorno. Como si el tiempo se hubiera ralentizado se dejó caer. No tenía nada que ver con la forma torpe en que se había lanzado de un quinto piso hacia unos días huyendo de Los Limpiadores segura de que iba a morir. Aquella forma de caer era suave, casi como si levitara, como si no pesara más que una pluma. Aunque sabía que en realidad no era más que una ilusión de sus nuevos y mejorados sentidos que hacía parecer que caía a cámara lenta. 

Sus pies descalzos se posaron con suavidad sobre el suelo, con elegancia felina. Ni siquiera sintió el impacto. Contuvo el aliento impresionada y alzó la vista a la ventana de su cuarto abierta de par en par. La ventana se mecía contra el viento. Había saltado dos pisos con la facilidad con que un niño salta un escalón. La verdad la golpeó con todas sus fuerzas. ¿Qué era aquel inmenso poder? ¿Por qué se lo había querido compartir Innana? ¿Quién era ella? Innana... el nombre jugueteó con alguna sinapsis de su memoria. Estaba segura de haber oído aquel nombre antes. ¿Pero dónde? Por más que intentaba recordarlo la memoria se le escurría. Pero ahora estaba convencida de que había algo más, algo importante que debía saber y se escapaba a su comprensión.

Un trueno resonó en la distancia y la primera gota de lluvia, gruesa y fría, restalló contra el suelo. Rose se echó a un lado para esquivar una nueva gota y para su sorpresa con un movimiento apenas perceptible lo logró. Levantó los ojos impresionada. La lluvia había empezado a caer precediendo a la tormenta que se acercaba y ante sus ojos asombrados las gotas parecían detenerse en el aire, ralentizar su caída y quedar suspendidas en el ambiente. Era otro efecto óptico de sus sentidos agudizados, podía distinguir perfectamente el trayecto de cada gota. 

Dio un paso al frente al tiempo que evitaba otra gota solo para que una segunda se estrellara contra su cabeza. Una risita tonta estuvo a punto de escapar sus labios. Aquello era divertido, predecir donde caería cada una de las gotas. ¿Cuántas sería capaz de esquivar? 

Antes de darse cuenta de lo que hacía se lanzó a aquel juego infantil. Girando sobre si misma, dando saltos hacia delante y hacia atrás, corriendo y deteniéndose de golpe mientras sentía las gotas repiquetear contra la piel desnuda de sus brazos, las gotas que se escapaban a sus sentidos o que no era lo bastante rápida para evitar. Era un como un baile ridículo e infantil pero la hacía sentir viva, un poco niña otra vez, y sin darse cuenta la lluvia comenzaba a lavar sus miedos, a arrastrar los malos recuerdos a un segundo plano menos importante. No fue consciente de lo tensa e inquieta que se había sentido hasta que sus músculos comenzaron a relajarse y una engañosa sensación de paz anegó su corazón.

"Qué extraño que ni Cecil ni Marcus hayan salido a regañarme"- pensó de pronto al tiempo que echaba un rápido vistazo al rededor casi esperando encontrar el rostro preocupado y consternado de un vampiro.

Pero no encontró nada y una gran realización la golpeó con sorpresa. Una certeza. ¡No la habían oído! ¡Había logrado engañar los sentidos vampíricos de sus guardianes! No solo era rápida y sus sentidos agudos sino que también sigilosa, tan silenciosa como un vampiro, lo suficiente para lograr lo imposible: pasar inadvertida para sus padres adoptivos.

Sintiendo de nuevo el cosquilleo de la emoción dio una nueva vuelta sobre si misma. Un relámpago iluminó el cielo de tonos azules y de pronto Rose se detuvo en seco. Porque iluminado por aquel pequeño instante de luz al otro lado de la calle, arropado por la falsa protección de una farola fundida, acababa de ver una figura alta y trajeada con un anticuado sombrero de bombín. Algo que ni siquiera sus nuevos y agudos sentidos habían logrado captar y que en lo que duró el relámpago volvió a desaparecer. Pero allí había estado, alto e inmutable, vestido completamente de negro. Un agente del destino.


sábado, 20 de octubre de 2012

El día más feliz de mi vida. Prólogo


Está llorando. La mujer que amo está llorando. Quiero secar sus lágrimas y consolar su corazón pero no puedo. No puedo porque yo soy la causa de su llanto. No puedo porque ella llora por mí. La mujer que amo está llorando por mí y yo no puedo consolarla porque ya no estoy a su lado. Si tan solo pudiera retenerla en mis brazos una vez más…

¿Pero por qué será? ¿Por qué será que sus lágrimas me parecen tan hermosas?  Como cuentas de cristal coronando su tristeza. Incluso cuando llora me parece hermosa. Cuando sus ojos se hinchan y sus mejillas se sonrojan… ese rostro que se compunge cada vez que está a punto de llorar, es tan conocido, tan confortable, tan hermoso… Para mí ella siempre ha sido la mujer más bella del mundo. Dicen que el amor es ciego, pero también es sordo y mudo. Mi amor lo es, este amor que me mantiene lejos y me impide consolarla… a la mujer que amo y llora por mí. Si tan solo pudiera abrazarla una última vez… si tan solo pudiera prometerle que todo irá bien… si tan solo pudiera quedarme a su lado hasta que sus ojos se sequen y dejen de llorar por mí… si tan solo la vida no hubiera sido tan cruel con nosotros… si tan solo… estuviera yo aquí. Pero no estoy y la mujer que amo llora por mí, me llora a mí y llora mi ausencia.





martes, 9 de octubre de 2012

EL HILO ROJO 16: Preguntas, respuestas y más preguntas

Rose despertó sobresaltada con un grito de angustia que le surgió de la profundidad de la conciencia. Se llevó la mano a la garganta, allí donde una mano muerta había dejado su marca, y luchó por respirar. 

Al instante dos hermosos rostros consternados se cerraron sobre ella. Rose vio la preocupación reflejada en los ojos de Cecil y Marcus y se supo a salvo. Pero no se tranquilizó porque aunque eran los rostros conocidos con los que había crecido desde la más tierna infancia era como si los viera por primera vez. ¿Había tenido Marcus siempre aquella diminuta cicatriz en forma de media luna, apenas del tamaño de una uña, sobre la ceja derecha? ¿Desde cuando resplandecía suavemente la piel marmórea de Cecil y el pálido oro de sus cabellos? ¿Había habido antes motas doradas en sus iris azules? Era como ver lo conocido, lo cotidiano, con nuevos ojos, con una nueva lente de mejor resolución. El mínimo detalle cobraba vida y un nuevo significado. 

Alzó la vista confusa de aquellas caras conocidas y a la vez extrañas y echó un vistazo alrededor. De algún modo se encontraba de vuelta en su dormitorio, a salvo en su propia cama, protegida en el abrazo del conocido peso de sus sábanas, con el aroma habitual a libros, polvo y rosas. ¿Rosas? ¿Desde cuándo la fragancia de las rosas del jardín trepaba por su ventana? Si se concentraba podía oler también la tierra húmeda... alguien había regado... la madera recién cortada... el jardinero debía de haber podado el seto... e incluso la tormenta en la distancia. Era una sensación extraña pero estaba convencida de que iba a llover.

La habitación estaba sumida en la semipenumbra con las persianas fuertemente cerradas pero Rose era capaz de distinguir cada detalle en aquella opresiva oscuridad. Sin forzar la vista, sin dificultad, tan claro como si fuera de día o incluso mejor. La huella de un dedo en el espejo, el imperceptible balanceo de la lámpara, una mota de polvo atrapada en el aire, la cuenta de un collar que había rodado tras el escritorio... 

Tomó una larga bocanada de aire.

-Tranquila, Rose, tranquila. Estás a salvo, estás en casa, aquí nadie te hará daño- habló Marcus con delicadeza confundiendo sin duda su estado de agitación con  miedo y desorientación.

Rose lo oyó pero no le prestó atención porque oía... también oía... el runruneo de un coche en la calzada, el maullido de un gato en el tejado vecino, el ulular de un búho en el bosque, el llanto de un niño en la mansión de enfrente...

Y veía las motas de polvo suspendidas en la oscuridad.

Y olía que se avecinaba la tormenta.

Y entonces el trueno retumbó en la distancia pero con tanta fuerza que pareció retumbar en su propio tímpano.

Con un gesto de dolor y sorpresa la muchacha se llevó las manos a las orejas y gritó.

-¡Rose!- la voz de Cecil le llegó alarmada y cercana- ¿Qué ocurre?¿Te duele algo? ¿Dónde? ¿Qué?

Rose abrió los ojos y lo miró, solo entonces fue consciente de que los había cerrado con fuerza. Pero aún así no necesitó acostumbrarse de nuevo a la oscuridad, era casi como si le perteneciera. Vio el miedo atrapado en la mirada azul del vampiro.

-Te... te veo- susurró la joven con voz ronca.

Cecil parpadeó sorprendido y compartió una mirada preocupada con Marcus. 

-Bueno, bien, me alegro de que me veas pequeña rosa. No estás ciega-contestó el rubio con suavidad forzando una sonrisa. Pero Rose lo vio, la preocupación en sus ojos. No la había entendido. ¿Se estaba preguntando si se había vuelto loca?

Espera... ¿Tal vez se había vuelto loca?

Sacudió la cabeza y centró la vista en ambos vampiros.

-No, no es eso...- la voz le falló carraspeó y volvió a intentarlo. A lo lejos retumbó otro trueno y Rose se estremeció- Puedo oír, ver y oler con una claridad que nunca antes había experimentado. Es... es... sobrehumano.

Otra mirada cómplice y esta vez un brillo de comprensión se reflejó en los ojos de ambos vampiros.

-Es la sangre- explicó Marcus con suavidad.

-¿La sangre?- repitió Rose confusa, aún sentía la mente confusa y algo embotada, como si acabara de despertar de una larga y terrible pesadilla que no quería recordar.

¡La sangre! Lo recordó de improviso. Con toda suerte de detalles. El líquido espeso y nauseabundo descendiendo por su garganta. El miedo, las náuseas, la sensación de ahogo y le sobrevino una arcada. Se llevó una mano a la boca para acallarla y se preguntó si aún estaría a tiempo para vomitarlo todo, purgar su cuerpo de aquel asqueroso recuerdo. ¿Cuánto tiempo llevaba inconsciente? Un momento... ¿cómo había llegado a su cuarto? ¿Cómo habían logrado salir con vida de la cripta, de las garras de dos vampiros ancianos y psicóticos? 

-¿Cómo he llegado aquí? ¿Qué ha pasado? ¿Cómo es que estamos vivos? ¿Por qué me dio a beber su sangre? ¿Es Amaury un traidor?- las preguntas escaparon de sus labios a borbotones sin darle tiempo apenas a respirar entre frase y frase.

Cecil la miró, sus ojos chispearon con un baile de motas doradas que Rose nunca había visto antes y echando la cabeza hacia atrás dejó escapar una sonora carcajada. La muchacha lo contempló asombrada. ¿Siempre había sonado tan melódica y cristalina la risa de Cecil?

Marcus le dirigió una mirada de reproche.

-¿Crees que ahora es el momento?

-Lo siento, lo siento- el vampiro rubio levantó una mano en señal de paz al tiempo que se secaba cómicamente una lágrima imaginaria del ojo como lo haría un humano- Es solo que me alegro tanto de ver a nuestra pequeña rosa tan curiosa como siempre que no he podido evitarlo.

Marcus no pudo disimular la sombra de una sonrisa.

-Es un alivio- suspiró- Por un momento allí temí que llegáramos demasiado tarde...- se cortó de lleno y lanzó una mirada cautelosa a Rose.

Esta vez fue el momento de Cecil para lanzarle una mirada cargada de reproche.

-Siempre tan negativo...- gruñó a media voz y antes de que el moreno tuviera tiempo a contestar se giró hacia Rose y le dedicó una sonrisa apaciguadora- Pero será mejor que hagas las preguntas de una en una, pequeña rosa. Bien... ¿cuál era la primera? ¿Por dónde empezamos? 

-Nos dejó marchar- interrumpió Marcus con tono severo.

-¿¡Qué!?- Rose se volvió hacia él como una exhalación- ¿Qué quieres decir con que nos dejó marchar?

-Ay, Marc, siempre tan directo. ¿No puedes ayudar a crear un poco de ambiente antes de revelar nuestra gloriosa huida?- protestó Cecil con tono jocoso utilizando a propósito el diminutivo afectado que al moreno tanto desagradaba.

Marcus pasó su crítica convenientemente por alto. 

-Innana nos dejó marchar.

-¿Así sin más?- exclamó la joven incrédula- ¿Solo nos dejó ir?

-Sí, después de que perdieras el conocimiento nos dijo que te cogiéramos y nos fuéramos. 

-¿Sin pedir nada a cambio? ¿Sin una pelea?

De algún modo había imaginado una batalla épica de colmillos y garras hasta el borde de la muerte. Su último recuerdo era el de dos feroces Marcus y Cecil con un acorralado Amaury, dispuestos a arrancarle el corazón de cuajo y sin un pestañeo. ¿Cómo habían pasado de aquella voraz escena a una anodina separación?

Los ojos de Marcus se ensombrecieron.

-Si hubiéramos peleado no estaríamos aquí en estos momentos. Innana tiene la capacidad de reducirnos a cenizas con poco más de lo que tú necesitarías para prender una cerilla. 

-Oy, tampoco nos quites todo el mérito- se quejó Cecil- También teníamos a su querido hijo entre la espada y la pared. ¿o debería decir entre la pared y la estaca?

Marcus se volvió a mirarlo con gravedad.

-¿Crees que eso hubiera detenido de verás a Innana?- lo reprendió- Si hubiera querido ahora mismo no quiero pensar lo que pudiera quedar de nosotros.

-¿Entonces todas esas amenazas no eran más que un farol?- preguntó Rose de pronto sobrecogida al comprender la magnitud del lío en que se había metido. 

-Oh no, me hubiera asegurado de arrastrar a ese maldito bastardo traidor conmigo al infierno- Marcus le dirigió una torva sonrisa, torcida y amarga.

Rose se sobresaltó. Jamás había oído a Marcus hablar de aquella manera, al pacifista y sereno Marcus... Pero comprendió que no mentía, había un odio profundo en cada una de sus palabras.

-Por suerte antes de llegar a eso Innana nos dejó marchar.- intercedió Cecil con tono apaciguador- Nos ordenó sería el término correcto imagino.

-¿Pero por qué? ¿por qué después de todas las molestias dejarnos marchar así sin más?- Rose estaba cada vez más confusa.

-Supongo que ya había conseguido lo que quería- contestó Cecil encogiéndose de hombros.

-¿Pero el qué?- Rose pensó desesperadamente en todo lo que había ocurrido, en cada detalle. ¿Qué había pasado? Nada, Innana tan solo le había dado a beber su sangre, entonces...- ¿Quería que bebiera su sangre? ¿Por qué?

-¡Qué me zurzan si entiendo lo que piensan esos vampiros milenarios!- gruñó Marcus, su gesto cada vez más sombrío.

Cecil le palmeó la espalda con ademan tranquilizador.

-Al menos eso responde a tu primera pregunta- comentó el vampiro rubio con una media sonrisa de disculpa- La sangre que bebiste parece que te ha dado poder. Igual que cuando te administro mi sangre. 

-¿Qué quieres decir con que le administras sangre?- se escandalizó Marcus girándose hacia él con gesto amenazante. Enfadado resultaba realmente aterrador, pero a favor de Cecil ha de decirse que apenas se inmutó.

-Sabes lo inquieta que es nuestra rosa. Te sorprendería la cantidad de veces que mi altruista donación de sangre le salvado la vida o al menos de algún hueso roto.

"Hace apenas unos días sin ir más lejos"- recordó la muchacha pero no dijo nada- "Y así empezó todo"

Marcus lanzó a Cecil una mirada fulminante que contrarrestó con su sonrisa más inocente.

Rose los ignoró a ambos.

-Pero cuando bebo tu sangre no siento esta diferencia. Es más como un leve cosquilleo pasajero y una cura urgente en caso necesario, pero no cambian mis capacidades. Ahora... ahora...- miró alrededor como intentando encontrar las palabras adecuadas, como si la explicación pendiera del aire- es como si tuviera sentidos superfinos, como si fuera de alta definición... casi...casi vampírico.

Se heló al pensarlo. ¿Vampírico? ¿Así que así era como veían, olían y oían los vampiros? Hasta el detalle más nimio, el suspiro más insignificante era absoluto para ellos. ¿Sentidos vampíricos?

-Son vampíricos- corroboró Marcus- La sangre de Innana es mucho más poderosa de lo que la de Cecil puede llegar a ser. Por eso las capacidades que adquieras con ella también son proporcionalmente mayores. 

Rose pestañeó y lo miró alucinada. ¿Mayores? ¿Cuánto mayores? De pronto sintió el cosquilleo de la curiosidad bullir en su interior. ¿Cuánto podría lograr con sus recién adquiridos poderes? ¿Y por qué querría Inanna que los adquiriera? Cada pequeña pregunta que respondía no daba sino pie a nuevas y más complejas preguntas. Y seguía sin saber qué era exactamente ella y porque la vampiresa había querido atraerla. Amaury le había prometido respuestas que nunca le había dado. No había sido sino una trampa aprovechándose de sus debilidades, su sed por desvelar el misterio tras su existencia y ella había caído de lleno en ella. ¿Pero y si Amaury sabía algo de verdad?

-Pero por suerte el efecto es pasajero.- continuó el vampiro malinterpretando una vez más su silencio- No tienes de que preocuparte, pronto volverá todo a la normalidad. 

¿Pronto? ¿Cómo de pronto?


lunes, 8 de octubre de 2012

Campo de Amapolas

Las amapolas son flores sencillas y frágiles. Crecen al borde del camino y en las campas y adornan el mundo con su brillante escarlata. Pero apenas aguantan una caricia de viento antes de desaparecer de nuevo. Tal vez por eso no me gustan demasiado las amapolas, porque son tan sencillas que no resaltan y tan frágiles que ni siquiera puedo tocarlas sin matarlas. Pero a la vez, cada vez que veo una grito emocionada "Mira, una amapola" y es que ver esta flor de vida tan corta adornando el mundo valientemente con su colorido me llena de una misteriosa alegría. Es una flor especial precisamente por su fragilidad, allí donde yace su rareza.

Nuestro amor fue como un campo de amapolas. Tan sencillo, tan frágil y tan corto... y a la vez tan lleno de color, iluminó con su inesperada luz un mundo de tonos grises. Fue su fragilidad, su corta vida, lo que lo hizo tan especial. Llegó de improviso y con la primera caricia de tempestad voló. Y nos dejó a ambos colgados del pasado, presos de aquel campo de amapolas donde florecieron nuestros sentimientos y sin darse tiempo a comprenderse perecieron. Sin darnos cuenta, aunque ya no es más que un recuerdo, aún somos cautivos de aquel campo de amapolas donde fuimos, aunque sea por un pestañeo de la vida, inmensamente felices. 

Si tan solo no hubiera llegado la tormenta, si no nos hubiera arrasado la tempestad, si el tiempo hubiera seguido su curso... pétalo a pétalo cada uno de esos sentimientos hubieran encontrado su momento para marchitarse con naturalidad. Pero el destino fue cruel y nuestras amapolas fueron arrancadas en la flor de su vida sin tiempo a aprender que su existencia no era sino una ráfaga pasajera. Por eso aún seguimos presos de esas flores que representan nuestros sentimientos, aunque hace tiempo que se marchitó su primavera, porque inconscientemente deseamos regresar a ese campo de rojas amapolas que representó nuestra felicidad. Aunque si volviéramos ahora no encontraríamos sino tierra árida y silencio, allá donde una vez hubo un campo de amapolas ahora no hay sino nostalgia vestida de recuerdo, pensamientos en forma de flor y un solitario nomeolvides que plantamos como un requiem en nuestro corazón. Un requiem en memoria del amor.


Neon stars

The city's neon lights
are drawing a false sky
onto the lonely night.

I'm walking slowly down river
following the path neon stars
draw on top of dark water,
trying to find some love,
the last pool of warmth
in this cold city of glass.

The steps from my heels
break the silence,
the smile on my face is ripped,
my shoes are feeling tired
and my make up seems old,
my eyes are becoming blurry,
how long have I been alone?

Tears build a river of solitude
down the cheeks of hope,
they take away my remaining pride
and leave a scar of love.

You were the last to touch my heart,
the notes you played were sad,
but still there was a melody
now the silence inside me is scary,
dreadful, agonizing and empty,
is like I have no more feelings
left to sing.

So that's why I walk
down the path
neon stars draw,
a false sky
in this endless, starless night,
looking for some warmth
in this cold city of glass,
trying to fool my heart
with some wine, a kiss and a cup
of non existing romance
while I listen to some blues.

Oh, my soul is feeling blue
beneath the bright and cold neon stars.


miércoles, 3 de octubre de 2012

Run

Run, run, run
'till the end of the world,
brake the stone
and build your path,
step hard on the ground
that wants to make you fall
and create your tomorrow.

Run, run, run
'till there's no air on your lungs,
'till the only thing to breath
are the dreams on the breeze,
and in the edge of the land
open your mouth
and cry aloud
to the wind, to the sky
cry...
"I'll make this world mine".

No one can bring you down,
no,
no one can bring you down.

You are the king of your world,
the main character on your story,
you build the way
you walk on the trails
you planted,
there's not such a thing as a train
destiny is driving.

So...

Run, run, run,
'till the end of the world,
run 'till there is no tomorrow,
break the ground
which is holding you down
and jump to your future.


No one can bring you down,
no,
no one can bring you down.

You hold the pen,
you write the story,
just go and take,
you own the glory!


lunes, 1 de octubre de 2012

No reciclo el amor

Vuelves a mí
con promesas rotas,
retazos de sueños
remendados entre sí.

Regresas con maletas
cargadas de mentiras
vestidas de arrepentimiento
y me pides otra oportunidad.

Pues tengo algo que decirte...

Yo soy medioambientalista,
reciclo en metal
y reciclo en revistas,
reciclo en vidrio,
tetrabriks y cartón,
pero hay algo que no se puede reciclar,
no reciclo el amor.

Porque lo podrido no se puede reciclar
solo sirve para abonar
el comienzo de nuevas vidas y relaciones,
para que crezcan con fuerza esas nuevas flores
que han de plantar otras manos en mi jardín.

Fuiste la leña que alimentó mi fuego
y ahora solo quedan las cenizas,
humo gris que arrastra el viento
y maquilla las memorias en sepia.

Así que toma tu maleta
y date la vuelta,
ya sabes donde está la puerta,
bien conocías el camino al salir.

Ya no hay lugar para ti en mi jardín
porque eres tierra muerta,
cicatrices en la piedra,
tierra seca, tierra yerma,
pero tras un tiempo de barbecho
podré volver a labrar en ella
y plantar nuevas semillas,
nuevas plantas, nuevas flores,
nuevas vidas
abonadas por el recuerdo
de nuestro abril.


Yo soy medioambientalista,
reciclo en metal
y reciclo en revistas,
reciclo en vidrio,
tetrabriks y cartón,
pero hay algo que no se puede reciclar,
no reciclo el amor.

Porque lo podrido no se puede reciclar
solo sirve para abonar
el comienzo de nuevas vidas y relaciones,
para que crezcan con fuerza esas nuevas flores
que han de plantar otras manos en mi jardín.

No, no reciclo el amor.

Porque no soy de usar y tirar
y luego reutilizar,
porque no soy algo que guardar
para luego olvidar,
porque te amé una vez
y no lo supiste aprovechar.

No, el amor no se puede reciclar.